Mercados

El Parlamento de Grecia tiene la palabra; los mercados esperan

Un grupo de 300 legisladores deben decidir en algún momento de hoy miércoles la aprobación o el rechazo a las medidas de austeridad que ya fueron aceptadas por Alexis Tsipras.
Efraín Hilario
Efraín H. Mariano
15 julio 2015 5:5
Grecia: la economía del soborno o ‘fakelaki’

Durante años los sobornos han sido parte de la vida cotidiana de los griegos, ya sea para conseguir una cita médica o tramitar una licencia. Bloomberg entrevistó a varios ciudadanos en las calles de Atenas para saber si la costumbre del fakelaki o el “sobrecito” (el equivalente griego de la “mordida” mexicana) sigue vigente.

Los reflectores de los mercados financieros apuntarán este miércoles a la Plaza de Sintagma, en Atenas.

En ese sitio el Parlamento de Grecia, por medio de sus 300 miembros decidirán gran parte del futuro financiero de su país.

A cambio del dinero –entiéndase un tercer rescate, los miembros del Parlamento tendrán que adoptar importantes concesiones y aprobar profundas medidas, mismas que ya han encendido los ánimos entre sus miembros.

Al menos 40 diputados del partido gobernante Syriza, del ala más dura del mismo, han dicho que rechazarán las propuestas, incluyendo a la propia presidenta del Parlamento, Zoe Constantopoulou, quien es una figura clave para la logística de la votación y una de las principales críticas de los acreedores.

Con esas incómodas medidas, que incluyen profundas reformas en materia de pensiones, mercado laboral, Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA), y otras más, se endurecerán las precarias condiciones de los ciudadanos griegos.

Por tal motivo, Grecia, con un historial amplio de inestabilidad política: cinco primeros ministros y ocho ministros de Finanzas en cinco años, ha despertado las preocupaciones entre la comunidad inversora, cada vez más escéptica sobre la capacidad de los griegos para cumplir acuerdos.

También, dudan que puedan alcanzar un consenso para garantizar su estabilidad financiera y su permanencia en la zona euro.

Se esperan votaciones, pero sobre todo debates muy acalorados, quizá más feroces que las últimas negociaciones con los acreedores.

Sobre todo, quienes se oponen al plan de rescate, usarán la propia bandera de Tsipras, al señalar que las propuestas son las mismas que prometieron en enero que nunca regresarían a tierras helenas.