Mercados

El BCE podría extender
su programa de compra de activos

El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios su tasa de referencia y advirtió sobre el bajo dinamismo económico de la eurozona
Antonio Sandoval
[Mario Draghi, presidente del BCE, dijo que el sesgo de la política monetaria seguirá siendo expansivo mientras la economía lo requiera. / Reuters] 

[Mario Draghi, presidente del BCE, dijo que el sesgo de la política monetaria seguirá siendo expansivo mientras la economía lo requiera. / Reuters]

El Banco Central Europeo (BCE) podría haber marcado la pauta, este jueves dejó sin cambio su tasa de referencia, en un mínimo histórico de 0.05 por ciento.

Además, señaló que está dispuesto a extender su programa de compra de deuda más allá de 2016, tanto como sea necesario.
Es decir, la postura monetaria laxa continuará en Europa, región que hasta hace poco marchaba a un ritmo diferente.

El QE sería de largo plazo
Cada mes el BCE compra deuda a los bancos centrales de los países miembros, por un monto total de hasta 60 mil millones de euros.
Existía un límite de hasta 25 por ciento de la emisión mensual de bonos de cada institución, que el BCE podría comprar, ahora el techo se ha movido hasta 33 por ciento.

El incremento del límite de compras a los bancos centrales de la eurozona, es la señal de que habría más liquidez en los círculos financieros, si el BCE lo llega a considerar necesario.

La duración del programa está contemplada hasta septiembre de 2016; lo que significa que el BCE inyectará al menos 12 meses más recursos en los mercados financieros de la región.

El estímulo cuantitativo como también se le conoce, tiene la intención de estimular el consumo, y con él reactivar el dinamismo económico, en una región que marca cifras de inflación súmamente bajas, hasta un promedio de 0.1 por ciento anual; en junio pasado la expectativa para cierre de año se ubicaba en 0.3 por ciento.

El problema de la inflación tan baja es que no se sustenta en el control de precios, sino en un bajo consumo.

Para 2016 las proyecciones del BCE apuntan a una inflación de 1.1 por ciento y de 1.7 por ciento para 2017.

Más aún, el propio presidente del BCE, Mario Draghi, advirtió que en los próximos meses podrían presentarse periodos de deflación, una mala noticia para la economía de la región

La economía no crece
Los estímulos monetarios no han reflejado los resultados esperados, al menos hasta el momento.

Las proyecciones del propio BCE hablan de una economía lenta en su crecimiento, a pesar de la inyección de liquidez; la preocupación del BCE es evidente.

En junio pasado la principal institución monetaria de la eurozona estimaba un crecimiento de 1.5 por ciento para todo el año, ahora su nueva proyección habla de una lectura de 1.4 por ciento.

Para 2016 la nueva tasa proyectada será de 1.7 por ciento, abajo de lo esperado en junio, que era de 1.9 por ciento. En 2017 la economía podría crecer 1.8 por ciento, según la expectativa reciente del BCE, abajo del 2 por ciento que esperaba en junio pasado.

El nivel de 0.05 por ciento en las tasas de interés, que dejó sin cambios el BCE, cumple exáctamente un año , fue en septiembre pasado cuando fijó dicha referencia.

Asimismo, el BCE sigue penalizando los depósitos bancarios a un día, con una tasa de menos 0.2 por ciento.

Así, todo indica que los bancos centrales podrían mantener sus tasas de interés en los niveles mínimos actuales, por el desempeño de la economía.

Según analistas, eso podría incluir a la Fed, que fijará postura definitiva este próximo 17 de septiembre, en su reunión de 2 días.