Mercados

Descarta el BCE conclusión del QE 
antes de lo previsto

Mes con mes a partir de marzo, el Banco Central Europeo compra activos públicos y privados hasta por 60 mil millones de euros, alrededor de 63 mil mdd.
El objetivo de inflación del BCE es de 2 por ciento anual.
Efraín Hilario
Efraín H. Mariano
16 abril 2015 5:0
Zona Euro

Zona Euro. (Bloomberg)

Se calcula que con la ayuda del estímulo cuantitativo la inflación en la zona euro repuntará hasta el objetivo esperado a finales del año siguiente, cuando el QE europeo haya finalizado.

La fortaleza del dólar es un factor que ha impulsado el crecimiento en forma adicional; sin embargo, no lo suficiente para fijar tendencia a la eurozona.

Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), echó por la borda las especulaciones.

En los mercados algunos participantes sugieren que la recuperación de la economía del bloque podría obligar a concluir antes de lo previsto el programa de estímulos no convencionales.

Para el funcionario, la mejora en los mercados una vez que se inció el también conocido como “alivio cuantitativo”, refuerza la necesidad “de implantar de forma completa las medidas”.

De lo contrario, “una parte del impacto positivo en el mercado se revertiría”.

En otras palabras, el paciente debe tomarze la medicina completa, a riesgo de recaer y que dicha recaída salga más costosa que el tratamiento implementado.

De ésta manera, “era esencial para el Consejo de Gobierno mantenerse firme, implantando las medidas adoptadas hasta que los objetivos se logren”.

Mario Draghi insistió una y otra vez que los alivios cuantitativos se mantendrán sin variaciones tal como estaban previstos hasta septiembre de 2016, o incluso más allá en caso de ser necesario.

Adicionalmente, los miembros del BCE dejaron claro que en materia de política monetaria, no había mucho más que hacer.

Las medidas extraordinarias de estímulo adoptadas desde junio de 2014, y reforzadas con las compras de bonos soberanos, son “completamente adecuadas” para lograr los objetivos de reactivación económica.

Los miembros del BCE consideran que no hay necesidad de considerar medidas adicionales en este momento.

Draghi esperaba que con esas palabras los mercados se tranquilizaran; pero, más allá de reaccionar con júbilo, lo tomaron con cautela.
Salvo el mercado de Milán, que culminó con una ganancia superior a uno por ciento, el resto de los mercados cerraron con un avance menor al punto porcentual.

El euro volvió a caer
El euro, como se esperaba, reaccionó negativamente y retrocedió por séptima ocasión en las últimas ocho sesiones, acumulando una merma de 2 por ciento desde que el BCE inició sus compras de bonos el 2 de marzo.

En las operaciones intradía, la moneda única europea se depreció hasta 1.0458 por dólares, empatando su menor cotización desde enero de 2003.

Al final cerró en 1.0601, con un descenso de 0.5 por ciento.
Los mercados manejan la expectativa de que hacia finales del tercer trimestre del año la paridad euro-dolar podría tocar el nivel de igualdad; es decir, uno a uno.

Sin embargo, hay quienes consideran que eso podría suceder incluso mucho antes, a principios del tercer trimestre.

Los más optimisas, o pesimistas, según se quiera ver, consideran que antes de que termine el primer semestre del año se hara realidad la cotización uno a uno del euro frente al dólar.

Los mercados seguirán en las próximas semanas a la espera de señales que arrojen más datos sobre la economía europea.

Los primeros indicios proporcionados por las economías de la región señalan que los efectos del estímulo cuantitativo empiezan a notarse, aunque lo hacen en forma tímida, muy lejos de lo que se espera y que podría considerarse como una economía en pleno crecimiento.

Confetti para Draghi
En un hecho inusitado que solo terminó en anécdota, la activista alemana, Josephine Witt interrumpió la conferencia de Draghi para bañar con una lluvia de confetti al presidente del BCE.