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Cuotas de hace 60 años,
pero no sucede nada
en el tema

Las cuotas de aportación que tenemos en México, para el caso específico de los trabajadores que cotizamos al IMSS, es de apenas 6.5 por ciento del salario base.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
03 junio 2015 5:5
peso

(Bloomberg)

6.5 por ciento del salario base es el porcentaje que fue fijado hace 60 años, cuando México y el mundo eran otros.

Para quienes leen constantemente la información financiera en éste y otros medios, les parecerá repetitivo observar que se consigna que México es el país con las cuotas de aportación más bajas de la OCDE.

Más aún, nuestro país es el de las cuotas más bajas de los que tienen un sistema de pensiones medianamente desarrollado, altamente desarrollado con muchos años de vigencia, o en vías de nacer.

Las cuotas de hace 60 años ya no tienen razón de ser, eso lo saben las autoridades, y también nosotros los trabajadores. En un ejercicio de autocrítica alguna vez consignamos que los mexicanos queremos pensiones de primer mundo, con cuotas del tercer mundo (me costó varios recordatorios familiares vía correo electrónico).

Pero guste o no, con las cuotas actuales no vamos a ninguna parte.
Los trabajadores que cotizan en el ISSSTE y ahorran 11.5 por ciento de su salario,y hasta 13.5 por ciento con el apoyo que les proporciona el gobierno, tendrán problemas de baja pensión, imagínense los otros cotizantes.

El problema es tan grave, de proporciones tan gigantescas, que incluso en los corros políticos saben que no puede tocarse tan fácilmente sin que salgan raspados, el llamado costo político.

Es un problema de todos los mexicanos, los que trabajamos y cotizamos al IMSS o al ISSSTE, los patrones, el gobierno, los que no cotizan a ningún sistema y viven en la economía informal, y hasta los que aún no trabajan, les espera un futuro nada favorable.

Pero como diría el clásico: “nadie hace nada”, así como vamos a lograr avances.

El problema de las pensiones es fiel reflejo de lo que sucede en el país en muchos sentidos: lo tenemos identificado, sabemos sus consecuencias de corto, mediano y largo plazo, pero no hacemos nada.

Es como tener una bomba en las manos, saber que nos explotará en algún momento, pero no hacemos nada por desactivarla, simplemente nos sentamos a esperar.

Con cuotas de hace 60 años en pleno siglo 21 no tenemos nada que hacer. Hay paliativos como el ahorro voluntario, y algunos otros esquemas o mecanismos que están en estudio, pero México no es un país de gente que ahorre por voluntad.

El problema de las pensiones debería ser de relevancia nacional, pero...