Mercados

Cuentas y recursos,
la “incoherencia”

97 mil 109.4 millones de pesos son los activos que maneja la Afore Metlife, superiores a la Afore Azteca, a pesar de que ésta última reporta mayor número de cuentas que la primera. Las cuentas no siempre garantizan mayores flujos.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
20 abril 2015 5:10
[Arturo Monroy] El ahorro de los nacionales representa la porción más importante del ahorro total, al ascender a 79.15%. 

[Cuartoscuro] Alrededor de 30 millones de trabajadores sin ahorro para la vejez.

CIUDAD DE MÉXICO.- Existen en el mercado de las Afores una diversidad de indicadores, que tienen distintas interpretaciones.

El número de cuentas es clave para saber la posición de la institución en el mercado, aunque no necesariamente sea indicativo de más recursos.

En una situación que podría ser contradictoria, una Afore que tiene mayor número de cuentas que otra, al mismo tiempo registra menores recursos administrados.

Por ejemplo, la Afore Azteca tiene un total de un millón 354 mil 337 cuentas de trabajadores en administración, de los cuales solamente 448 son asignados; es decir, aquellos que no se registraron en algún Afore y la Consar los asignó.

Por su parte, Metlife tiene 989 mil 497 cuentas de trabajadores: 415 mil 485 son “propias”; es decir, se encuentran registradas en dicha institución, mientras que 574 mil 12 cuentas son producto de la asignación.

Las cifras anteriores nos indican que en total la Afore Azteca tiene 364 mil 840 cuantas adicionales a las que tiene Metlife; equivalente a 36.87 por ciento más.

La lógica diría que los recursos administrados tendrían más o menos el mismo desempeño; pero, no es así.

La Afore Azteca reporta que administra recursos por un total de 49 mil 502.3 millones de pesos, mientras que Metlife maneja recursos por 97 mil 109.4 millones de pesos.

La institución que tiene menos cuentas en administración registra más activos monetarios en su tesorería. Una explicación radica en la “calidad de ingreso” de las cuentas que manejan cada una de las instituciones, ya que el fenómeno no se registra únicamente entre las dos Afores mencionadas, sino en otras más.

Así, una Afore puede estar concentrada en un nicho de mercado de trabajadores con bajos ingresos, mientras que otras podrían estar enfocadas a captar cuentas de trabajadores con salarios superiores. La estrategia se reflejaría precisamente en los montos administrados.

Otra explicación radica en los trabajadores asignados, que se traducen en mayores recursos para las administradoras, mismos que no parten de una labor de promoción, sino de la gestión operativa.