Mercados

¿Cuántos pisos?

La Consar menciona que son necesarias medidas legales, regulatorias y de información para asegurar un proceso más eficiente en los traspasos hacía administradores con mejores rendimientos.
Álvaro Montero
Ahorro

No olvides que los pequeños gastos suelen ser los que más pesan si permites que se acumulen.

CIUDAD DE MÉXICO.-Para la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), el hecho de que el 55 por ciento de los traspasos se hagan hacia Afores con menores rendimientos, es una evidente falla de mercado.

Dicha situación, exige y obliga a que el estado intervenga para propiciar mejores decisiones entre los usuarios, dice la propia Consar.

Uno de los puntos que destaca es el hecho de que, según su punto de vista, existe un excesivo gasto comercial entre las Afores, mismo que no necesariamente genera valor en el mercado, no es la primera ocasión que el regulador se refiere al tema.

Más aún, señala que los traspasos son una herramienta clave para promover la competencia entre las Afores, pero el problema es la tasa ya mencionada de 55 por ciento de traspasos realizados a instituciones con una tasa de rendimiento más baja.

Por lo tanto, la Consar menciona que son necesarias medidas legales, regulatorias y de información para asegurar un proceso más eficiente en los traspasos.

Los traspasos son hoy por hoy la base de la operación de las administradoras de fondos para el retiro, y con el tiempo tomarán mayor relevancia.

Pero, los traspasos seguramente son solamente un tema, existen mucho más en el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR).

Otro asunto es el del ahorro voluntario, en éste tema es probable que la opción de mediano y largo plazo sea la de tratar de estimular este tipo de ahorro ante la imposibilidad de mover las cuotas de aportación.

Mover el 6.5 por ciento del salario que un trabajador aporta a su cuenta de ahorro para el retiro es una batalla que por el momento no se puede dar, tiene un elevado costo político.

Pocos en éste momento se atreverían a decirle a los trabajadores que deben ahorrar mucho más, que sus cuotas actuales no le garantizan una pensión digna ya que la tasa de aportación se fijó hace 60 años, cuando México y el mundo eran otros.

Seguramente en algún momento alguien tendrá que asumir la tarea, ojalá no sea cuando el problema lo tengamos encima.

Aumentar el ahorro voluntario parece una buena opción, es algo viable aunque se requiere un cambio paulatino de cultura financiera.

Otro tema es el de las comisiones, estamos a unos días de saber lo que nos pretenderán cobrar las Afores por la administración de nuestra cuenta individual.

Es importante reconocer que las comisiones han bajado sustancialmente de 17 años a la fecha, pero también podemos mencionar que sería imposible que las Afores cobraran las tasas vigentes en ese entonces, hoy estarían totalmente fuera de mercado.
Otro asunto es el de las cuentas registradas, un mercado desatendido porque para las Afores es una zona de confort.

La Consar aseguró en una reciente exposición de su presidente, Carlos Ramírez Fuentes, que el SAR es como un edificio en construcción, aunque con bases sólidas.

Frase interesante, luego de 17 años no cabe duda que el SAR enfrenta muchos retos. Ningún sistema de ahorro en el mundo termina su tarea en forma definitiva; para ser sinceros, los años de operación que lleva el SAR mexicano son muy pocos respecto a los de otros países.

Solo queda la pregunta, ¿cuántos pisos?, los cimientos son sólidos, falta saber los pisos que tendrá el edificio, la forma en que se construirán, y quién lo hará; lo ideal es que lo haga la sociedad, pero veremos.