Mercados

Cayeron los pedidos
de bienes durables

La inesperada caída de las órdenes de bienes durables en Estados Unidos durante febrero abre la expectativa sobre una desaceleración en la mayor economía del mundo.
Efraín Hilario
fila de coches

(Bloomberg)

La fortaleza del dólar y la desaceleración de la economía mundial podrían ser factores que estén detrás de esta posible pérdida de impulso, que solo se confirmará con el paso de las semanas y la publicación de cifras adicionales.

También, los datos podrían ser la causa de que los responsables de la política monetaria estadounidense recortaran moderadamente la semana pasada sus previsiones económicas y alejaran la expectativa de un incremento del costo del crédito en el mediado plazo.

Ayer, Estados Unidos informó que los pedidos de bienes durables, aquellos con al menos un promedio de vida útil de tres años, retrocedieron 1.4 por ciento en febrero, desde un incremento de 2.0 por ciento en enero y frente a la previsión ubicada en 0.2 por ciento.

Esa caída a simple vista parece una simple estadística; sin embargo, si se analizan otras cifras dentro del informe, se observa que los planes de inversión de las empresas descendieron por sexto mes consecutivo, un problema adicional.

Asimismo, el gasto empresarial en bienes de capital se vio impactado por la fortaleza del dólar, que redujo las ganancias de empresas multinacionales en el extranjero. Los precios más bajos del petróleo también actuaron como un freno adicional forzando a las petroleras a postergar o reducir los proyectos de inversión.

Algunos analistas consideran que esta desaceleración es temporal, en gran medida por el clima poco benigno en el centro, sur y costa este de la Unión América, y que en los próximos meses la economía retomará su ritmo de expansión sostenido.

Por lo pronto, los mercados financieros estarán a la expectativa de la publicación de la cifra final del PIB del cuarto trimestre del año pasado, en el que esperan constatar una expansión de 2.4 por ciento, desde un preliminar que se fijó en 2.2 por ciento.