Mercados

Bonos de EU ya descuentan un ‘alza’ en diciembre

La Fed no modifica a su tasa de referencia desde el 16 de diciembre de 2015, cuando la incrementó en 25 puntos base, alejándose de rendimientos ubicados en mínimo histórico.
Esteban Rojas
El auge y declive de los bonos de los banqueros

Es sabido que la jugosa paga es lo que atrae a las personas al sector bancario. Gran parte de la remuneración ha provenido históricamente de los bonos anuales. Las ingentes sumas concedidas han estado bajo escrutinio desde la crisis económica de 2008, lo que significa que ya no son intocables en Europa.

Los participantes en el mercado de deuda de Estados Unidos ya están incorporando un alza en la tasa de referencia de la Reserva Federal, tanto por el comportamiento alcista en lo rendimientos de los bonos del Tesoro, como en las apuestas en el mercado de futuros.

El bono referencial norteamericano a 10 años mantiene una tendencia alcista, al pagar una tasa de interés de 1.79 por ciento, la mayor desde junio.

Del 27 de septiembre, cuando inició su actual ciclo de alza, a la fecha, la tasa del bono a 10 años en Estados Unidos ha subido en 24 puntos base. De esta manera, los participantes del mercado van un paso adelante de la Fed.

En tanto, en el mercado de futuros, la probabilidad de un incremento en el costo del dinero por parte de la Fed es de 66.3 por ciento para su reunión del próximo 14 de diciembre.

En la reunión de la Fed del 21 de septiembre de este año, se dejó la tasa de referencia en el actual rango de 0.25 a 0.50 por ciento, pero se dio en el marco de una profunda división entre sus integrantes no vista en cinco años. Tres de los 10 miembros del Comité que votaron en esa ocasión, se inclinaron por un aumento en el costo del dinero.

La Fed no modifica a su tasa de referencia desde el 16 de diciembre de 2015, cuando la incrementó en 25 puntos base, alejándose de rendimientos ubicados en mínimo histórico.

La estrategia gradualista de la Fed convierte al ciclo actual del costo del dinero en el más suave jamás visto por lo menos desde principios de los años setentas.

Mayores tasas de interés en Estados Unidos representan un riesgo para naciones como México, al incidir de una forma determinante en los flujos de capitales y en variables como el tipo de cambio del peso frente al dólar.