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6.18% real promedio,
¿qué significa?

Varios podrían preguntarse si es mucho o poco, alto o bajo, bueno o malo. Definitivamente es positivo, aunque pudimos haber hecho más.
Antonio Sandoval
Afore

(Alejandro Gómez)

El promedio de tasa real de interés en 18 años del sistema de cuentas individuales del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) es de 6.18 por ciento.

Varios podrían preguntarse si es mucho o poco, alto o bajo, bueno o malo.

Si comparamos la tasa real de interés de 6.18 por ciento en los primeros años del sistema, podríamos concluir que era buena pero no lo suficiente, debido a que las tasas de interés nominales (sin la inflación descontada), estaban mucho más altas.

En promedio, la tasa real en esos años fácilmente pudo colocarse tres o cuatro puntos por arriba; sin embargo no estuvo mal.

Pero, a partir del año 2006 las tasas de interés en México y en todo el mundo iniciaron una tendencia decreciente, su clímax llegó en el año 2008 cuando la crisis subprime obligó a que las tasas bajaran a niveles jamás vistos, lo que en Estados Unidos llamaron “tasas de interés inusualmente bajas”.

En la mayoría de los países industrializados las tasas de interés llegaron a colocarse muy cerca del cero absoluto, o de plano en dicho rango, como fue el caso de Japón; llevamos casi una década en éstas circunstancias.

Así, obtener un rendimiento real promedio anual de 6.18 por ciento para las cuentas individuales de los trabajadores, no es mal resultado.

Si algo ha caracterizado al mundo durante casi todos los años que van del presente siglo es el nivel de tasas excesivamente bajas; en algunas naciones por ejemplo, los ahorradores tienen que pagar a los bancos para que les reciban su dinero en depósito.

El debate sobre los rendimientos es muy amplio y extenso, pero como consignamos en alguna ocasión, realmente en México la tasa de rendimiento no es el problema del sistema de pensiones, sino las bajísimas tasas de aportación con las que contamos.

Con esos promedios de cuotas necesitamos tasas astronómicas para generar la suficiente riqueza, necesaria para que las pensiones sean más decorosas.

En algún momento deberán ajustarse al alza las tasas o las cuotas; esperemos que sean las segundas