Mercados

Desplome en precios del petróleo; Brent, en su racha perdedora más larga en 12 años

La última caída de los referenciales Brent y de Estados Unidos por cuatro meses consecutivos comenzó en julio del 2008.
31 octubre 2014 15:12 Última actualización 31 octubre 2014 15:15
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 [Bloomberg] El WTI se cotizaba en 95.82 dólares. La canasta de la OPEP finalizó el jueves en 113.67 dólares.

[Bloomberg] El WTI se cotizaba en 95.82 dólares. La canasta de la OPEP finalizó el jueves en 113.67 dólares.

Los futuros del petróleo en ambos lados del Atlántico sumaron su cuarto mes consecutivo de pérdidas, después de que otra ronda de estímulo monetario de Japón impulsó al dólar y golpeó a un ya debilitado mercado que enfrenta un robusto suministro.

El contrato del crudo Brent para entrega en diciembre bajó 38 centavos en el día, a 85.86 dólares por barril, su sexta pérdida semanal y su racha perdedora más larga desde el 2002.

En el mes, el contrato acumuló pérdidas del 9.3 por ciento , la mayor caída mensual desde mayo de 2012.

En el otro lado del Continente, el crudo en la bolsa mercantil de Nueva York para entrega en diciembre cayó 58 centavos, o 0.7 por ciento, a 80.54 dólares por barril, para retroceder un 0.6 por ciento en la semana y un 12 por ciento en el mes.

La última caída de los referenciales Brent y de Estados Unidos por cuatro meses consecutivos comenzó en julio del 2008.

El Brent retrocedió por seis meses hasta diciembre de ese año, mientras que el crudo estadounidense se recuperó en enero del 2009.

La presión sobre el mercado llegó después de los sondeos mensuales que mostraron que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) casi no realizó esfuerzos para frenar su producción en octubre pese a que los precios extendieron su baja de meses hasta mínimos de cuatro años.

El secretario general de la OPEP, Abdullah al-Badri, dijo el miércoles que es improbable que la producción del grupo cambie en el 2015, y aseguró que no está preocupado por la caída en los precios.

Hoy, el Banco de Japón sorprendió a los mercados financieros globales al expandir su programa de estímulo, lo que impulsó a las acciones japonesas pero también aumentó las preocupaciones sobre la salud económica en el importador petrolero.

La decisión también presionó al yen, lo que contribuyó al fortalecimiento del dólar, que subió a máximos cercanos a los siete años de 112.22 yenes.