Mercados

Debate en el BCE
por posibles estímulos

0.0 a 1.0%.
Es la “zona de peligro” de la inflación en la eurozona; el desempeño de los precios acumula 10 meses consecutivos sin poder salir del nivel de riesgo.
Efraín H. Mariano
27 agosto 2014 22:20 Última actualización 28 agosto 2014 5:5
  [Bloomberg] El pronóstico del presidente del BCE sobre la debilidad económica, igual al del mes pasado. 

[Bloomberg] El pronóstico del presidente del BCE sobre la debilidad económica, igual al del mes pasado.

CIUDAD DE MÉXICO.- A pesar de que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, dejó entrever que estaban listos para utilizar todas las herramientas disponibles para alejar al fantasma de la deflación y reanimar la vacilante recuperación de la economía del bloque, algunos de sus miembros y ex miembros parecen no coincidir con esa postura.

Parece que la mayoría de sus integrantes considera que el BCE debería enfocarse primero en aplicar los planes de estímulo que anunciaron en junio, como el plan de financiamiento a cuatro años para los bancos, llamado TLTROs, cuyo primer tramo estará disponible el 18 de septiembre.

El expresidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se ha unido a las voces de sus colegas e instado a la entidad europea a desplegar primero lo ya decidido, y luego pensar en nuevos estímulos, como los alivios cuantitativos, que tanto especulan los mercados.

Sin duda, las cifras de inflación en agosto, que se conocerán el viernes, serán claves para determinar el futuro de la política monetaria del bloque. Se espera que el crecimiento de precios se habría desacelerado a una tasa anualizada de 0.3 por ciento respecto al 0.4 por ciento de julio.

Sin embargo, la tasa de inflación se ha mantenido por 10 meses consecutivos en la “zona de peligro”, debajo de la meta de 1.0 por ciento, inquietando a los mercados de que la amenaza de deflación es latente.

Sobra decir que una lectura menor a la prevista de la inflación presionaría aún más a los miembros del BCE, que se reúnen el 4 de septiembre, para acelerar las medidas actualmente aplicadas y enfocarse en nuevas acciones poco convencionales.

“La vara para el alivio cuantitativo es alta, empero, la posibilidad está sobre la mesa”, refirió una fuente del BCE que solicitó no ser identificada.

Por lo pronto, el euro, la moneda única europea, continúa con su espiral negativa frente al dólar, descendiendo cerca de sus mínimos de un año, alrededor de 1.31 unidades por billete verde, acumula una caída de 5.3 por ciento desde el 6 de mayo, cuando escaló cerca de la barrera de 1.40 unidades , lo que en ese momento significaba su mejor cotización en 2 años.