Mercados

¿Y si Estados Unidos deja de comprar crudo?

Los ojos están puestos en la sobreproducción global de petróleo, pero el otro lado de la balanza no se ha tomado verdaderamente en cuenta, una demanda ficticia está implícita en el consumo.
Álvaro Montero
Barriles de petróleo de Pemex. (Bloomberg)

Barriles de petróleo de Pemex. (Bloomberg)

Existe una variable a la cual no se le ha prestado atención ¿y cuando Estados Unidos deje de comprar crudo al nivel que lo hace actualmente?

¿Cómo reaccionarían los precios frente a este escenario?

Pues los pronósticos de consultoras como Goldman Sachs o Morgan Stanley de que el petróleo llegará a los 20 dólares serían más realistas que nunca.

Irán con el levantamiento de las sanciones económicas tendría que incrementar su bombeo a la par de que sus exportaciones las eleve, en un mercado sobreabastecido en inventarios y producción.


Iraq ya lo hizo en 2015, elevó sus exportaciones y su bombeo también, en 800 mil barriles, al pasar de 3.2 mbd durante 2014 a 4.01 mbd en el año que acaba de concluir.

Otros países actuaron en consecuencia para evitar perder cuotas de mercado cuando Iraq aumentó sus capacidades, como es el caso de Arabia Saudita al pasar en el mismo lapso de 9.7 a 10.2 mbd.

Ante esta oferta de petróleo y una caída de sus precios, Estados Unidos comenzó a incrementar sus compras y acaparamiento de crudo, pero esto deberá llegar a un límite, porque los depósitos no son infinitos, por lo que deberá de dejar de comprar al ritmo en que lo hace hasta ahora y ello indudablemente se trasladará a los precios de los crudos.

La sobreoferta global de crudo podría agudizarse no por un mayor bombeo, sino ante la posibilidad clara de una reducción de las compras de Estados Unidos frente a alcanzar el límite en sus depósitos, por lo que dejaría de comprar parte de lo que actualmente está adquiriendo.

Según cifras del Departamento de Energía de Estados Unidos, ese país consumió 16.4 millones de barriles por día (mbd) en promedio el año pasado, en tanto, el total de lo adquirido asciende 19 mbd, por lo que se puede observar que hay un sobrante entre lo que se compra y se consume de 2.6 millones de barriles, menos las exportaciones que fueron del orden de 491 mil barriles, para que diariamente se almacenaran 2.1 millones de toneles.

Pero se debe resaltar que mucho de ese crudo entró a almacén por los precios bajos que permiten continuar, incluso hoy con el acaparamiento, como se pudo observar durante 2015, de no haber descendido los precios, ese excedente en las compras no existiría.

Sobreabastecimiento

Sus inventarios de la Unión Americana, los más grandes del planeta, casi llegan a los 500 millones de barriles, cuando históricamente los mantenían por debajo de los 400 millones y en cualquier instante dejará de comprar los volúmenes actuales, por lo que la presión irá en contraflujo, es decir, no por mayor producción como sucede actualmente, sino por requerir menos crudo.

En el mismo sentido, la AIE teme que los mercados se ahoguen en una sobreoferta de crudo, arrastrando a los precios aún más abajo, en tanto la demanda se desaceleraría, mientras Irán revive las exportaciones tras el fin de las sanciones que le impedían poder suministrar más de 1.2 millones de barriles según datos del Fondo Monetario Inernacional (FMI). El Gobierno de Irán informó el domingo que elevará su cuota en 500 mil barriles adicionales a lo que ya exportaba.

“Pese a que el ritmo de la acumulación de existencias se calmará en la segunda mitad del año, ya que la oferta de los productores fuera de la OPEP caerá, a menos que algo cambie, el mercado del petróleo podría ahogarse en un exceso de oferta”, dijo el asesor para economías industrializadas, con sede en París. Los precios “podrían bajar más”.