Mercados

Ronda Uno en México: ¿éxito o fracaso?

Las primeras licitaciones de la Ronda Uno en México marcaron un momento histórico para el país.
Rincón Del Experto
Ingrid Castillo
24 julio 2015 5:5
Petróleo. (El Financiero)

Petróleo. (El Financiero)

CIUDAD DE MÉXICO.- En la Ronda Uno, fue la primera vez en casi 80 años que se permite a empresas privadas participar en el sector petrolero mexicano y la primera vez en la historia que se licitan contratos petroleros.

El gobierno sacó a concurso público 14 bloques en aguas someras en el Golfo de México en la primera fase de la Ronda Uno, que comprende un total de 169 campos tanto terrestres como marinos. Sin embargo, el resultado no logró cumplir las expectativas iniciales del gobierno ni del mercado.

Resulta que de las 25 empresas precalificadas para la primera fase de la Ronda Uno, sólo nueve participaron en el proceso; y de los 14 bloques ofertados, sólo se adjudicaron dos, es decir un 15.6 por ciento del área total.

El ganador de los bloques 2 y 7, ubicados en la cuenca marina al sureste del país, fue el consorcio conformado por Sierra Oil & Gas, Talos Energy y Premier Oil, con una probabilidad de 20 y 14 por ciento de éxito comercial, respectivamente.

Sin embargo, creo que es demasiado pronto para hablar del éxito o fracaso de la ronda uno, pues la reforma energética es transformacional y su impacto deberá ser medido en el largo plazo. Tampoco hay que perder de vista que el paquete licitado la semana pasada representa menos del 10 por ciento del programa total de la Ronda Uno.

Es importante considerar que el entorno actual de los precios del petróleo ha llevado a las empresas de exploración y producción a ser muy selectivas en su asignación de capital, por lo tanto, será importante entender si habrá alguna modificación a las demandas económicas del gobierno mexicano para ajustarse a un entorno global más retador.

Mientras tanto, en GBM reiteramos que la perspectiva de México es positiva. Las reformas estructurales del país sentarán las bases para un país más productivo y competitivo en el largo plazo. Toda la inversión en el sector energético tendrá un efecto multiplicador que apoyará el crecimiento potencial de la economía.