Mercados

No todo es negro como
el petróleo

La caída de los precios de los crudos no es tan mala como parece, las industrias de alto consumo de energía luchan contra los efectos inflacionarios del petróleo, ahora esta caída los hace más competitivos.
Álvaro Montero
Mauro Álvaro Montero
28 noviembre 2014 5:10
Buque petrolero en las costas de California. (Foto: Bloomberg)

Buque petrolero en las costas de California. (Foto: Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- El escenario en torno al petróleo no sólo es algo negativo, también es un tanque de oxígeno para las alicaídas industrias que consumen altos volúmenes de energía.

Ante una menor demanda de sus productos, al bajar los costos de producción pueden soportar mayores embates de las bajas ventas.

La industria minera es un ejemplo: menores ventas, producción reducida y altos costos de operación, pero con la caída de los combustibles, enmedio de precios castigados por una menor demanda podrían revertirse a precios más atractivos para los consumidores y aumentar la demanda y crear un círculo virtuoso donde el gasto tienda a subir.

Ante el ajuste de los precios de los crudos, las cotizaciones de los metales bajaron en general, a excepción del paladio y el níquel que tuvieron un leve repunte.

El futuro del oro se opacó en operaciones electrónicas en Nueva York, hasta 1.11 por ciento, o 13. 30 dólares menos por onza, cerraron en mil 185 dólares (extraoficial).

La plata bajó con más fuerza y llegó a tocar 16.17 dólares por onza, es decir, 2.13 por ciento menos; ambos commodities cotizados en operaciones fuera de horario.

En el mercado de metales de Londres el aluminio perdió 0.82 por ciento, 17 dólares menos, a 2 mil 44 dólares; en tanto el zinc bajó 0.21 por ciento a 2 mil 256 dólares; el cobre perdió 0.21 por ciento a 6 mil 557 dólares, todos negociados por tonelada.

El estaño y el plomo bajaron también, 0.12 y 0.10 por ciento, a 20 mil 250 y 2 mil 61 dólares la tonelada.

No todo es negativo entorno a lo que sucede con el petróleo, sin embargo, el hecho es que nuestro país es productor, y una gran parte de los ingresos son para el gasto público, lo que hace un gran eco sobre la situación petrolera mundial.

No obstante, las bondades del petróleo barato no llegarán a México como a otras partes del mundo, que ya disfrutan de combustibles de menor precio, como es el caso de Europa o Estados Unidos.