Mercados

Mezcla viaja en el tiempo; cae a mínimo de 12 años

Como señala la tercera Ley de Newton: a toda acción corresponde una reacción de igual o mayor magnitud y esto es lo que aplicó para la mezcla de Pemex, la cual descendió al igual que el resto de los crudos.
Álvaro Montero
La estrategia petrolera de Arabia Saudita

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reúne en Viena en un clima de precios bajos e informes de desacuerdo entre los miembros del cartel. Algunos países quieren recortar la producción para elevar los precios, pero Arabia Saudita se resiste. La estrategia de Riad de mantener el nivel de producción para preservar su cuota de mercado ha funcionado hasta cierto punto, pero también ha afectado su economía y su moneda.


El barril de petróleo de Pemex rompió en una sesión dos pisos sicológicos, los de 26 y 25 dólares, lo que le costó regresar en el tiempo al 9 de febrero de 2004 cuando registró 24.27 dólares, lo que significa en este momento registrar niveles de casi 12 años.

Durante el trayecto en estos 12 años, la mezcla de Pemex tocó un precio máximo de 117.54 dólares por barril en julio de 2008, pocos momentos antes de que los estragos de la crisis subprime de Estados Unidos se hicieran presentes en la economía global que llevó al importe del crudo mexicano a perder en sólo cinco meses el 77.7 por ciento de su valor al tocar un mínimo en los 26.23 dólares el 24 de diciembre de ese mismo año, que representó en ese momento el menor nivel de 4 años.

Como dice la tercera Ley de Newton: a toda acción corresponde una reacción de igual o mayor magnitud y esto es lo que aplicó para la mezcla de Pemex, la cual descendió al igual que el resto de los crudos internacionales que se encontraban en mínimos de 11 años y que ahora descendieron un año más.

En la sesión, los energéticos que mandaron fueron los asiáticos con fuertes caídas, el iraquí, iraní y el Tapis de Singapur se desplomaron 8.04, 7.5 y 5.11 por ciento, en el mismo orden. Le presidieron tras los cierres asiáticos, el crudo ruso con baja de 6.4 por ciento y poco después el Brent y el West Texas Intermediate (WTI) con 6.01 y 5.56 por ciento, respectivamente.

En el caso de los mercados de energía de Nueva York y Londres, también recibieron el efecto negativo de los inventarios de crudo de Estados Unidos, los cuales a pesar de haber bajado en las existencias, el ritmo de consumo, procesamiento e importación fue desfavorable para las cotizaciones.

Para los crudos esta es la tercera caída consecutiva desde que iniciaron las operaciones de 2016, en el caso de la mezcla acumula una baja de 9.57 por ciento, en 2015 tuvo un comportamiento similar con tres caídas iniciales, pero con una pérdida de 12.12 por ciento.

Es de resaltar que, el pasado mes el energético de Pemex registró su peor promedio de precio mensual desde diciembre de 2004. La media del precio fue de 28.8 dólares por barril, contra los 28.25 que le antecedían.

El precio establecido en la Ley de Ingresos de la Federación(LIF) de este año proyectó un precio promedio de 50 dólares para el crudo nacional, por lo que en este momento está prácticamente a la mitad de lo esperado, sin embargo, la protección de las coberturas petroleras contratadas a un precio sobre los 49 dólares garantizan los ingresos provenientes de la venta de petróleo por debajo de dicho precio si este no llega a superarlo durante 2016.

El dólar faltante entre las coberturas y el precio promedio de la LIF será aportado por un fondo gubernamental.

El año pasado por segundo consecutivo, se utilizaron las coberturas que ascendieron a cerca de 6 mil 100 millones de dólares, al haber caído la cotización por debajo del precio estimado para la mezcla, que fue de 79 dólares, al registrar un promedio de enero a noviembre -fecha que comprende la protección financiera petrolera- de 45.7 dólares por barril una diferencia de 33.3 unidades.

El periodo de precios bajos se ha prolongado para todos los crudos en el globo, como una consecuencia de la sobreproducción y la guerra de cuota de mercado que han desatado algunos miembros de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) y Estados Unidos que se había enfocado a reemplazar importaciones de petróleo con la producción por medio del 'fraking', que aunque es más costosa que la extracción tradicional en más del cien por ciento, cuando la comenzó era la forma viable frente a precios por arriba de 100 dólares por barril, contra los 36 dólares que señala la consultora Rystad Energy cuesta extraer en el método alterno, hoy el precio está igualado.

Los productores tradicionales vieron una amenaza en dicho sistema y comenzaron una guerra de descuentos y de más petróleo desde julio de 2014, la cual ha desencadenado que los países consumidores tengan un sobreabastecimiento de más de 500 millones de barriles para asecender a cerca de 3 mil millones de barriles que la OCDE estima y que además buques cisterna estén navegando sin dueño al mejor postor, lo que provoca que cualquier situación que estadísticamente impulsa los precios se desmorone inmediatamente, como lo son los conflictos en Medio Oriente.


Conflictos no pesan
Los conflictos bélicos y geopolíticos dejaron de ser punta de lanza para los precios del petróleo, que en ocasiones anteriores, este tipo de crisis habían aliviado la presión bajista, como se pudo observar en la disputa entre Rusia y Ucrania en 2014 que mantuvo los precios por encima de 100 dólares el barril o la Guerra del Golfo que elevó el precio 1454 por ciento en tres meses, ahora, el conflicto de Medio Oriente (Arabia Saudita, Irán, Kuwait y países aliados) no genera este efecto a pesar de que países como Estados Unidos, Rusia y Francia se han hecho presentes ante los sobreabastecidos inventarios globales de crudo.

Según cifras de la OCDE, los inventarios pasaron en los dos últimos años 2.54 a 2.97 miles de millones de barriles, un aumento de 16.7 por ciento, de los cuales, Estados Unidos almacenó 480 millones. A lo anterior, se debe agregar que a pesar de que Estados Unidos, el mayor consumidor de hidrocarburos en el mundo con cerca de 16 millones de barriles diarios, está acelerando el ritmo económico y que sería una variable favorable para que los precios tuvieran un impulso, las economias de China y Europa son un contrapeso negativo que se suma a la gran producción y sobreabastecimiento.