Mercados

Mezcla mexicana cae a mínimo de seis semanas

En línea con el comportamiento de los referenciales internacionales, el petróleo mexicano perdió 1.4 dólares en las operaciones de media semana y llegó a un mínimo desde el 27 de octubre.
Redacción .
pemex

(Especial)

El petróleo mexicano se mantuvo a la baja por tercera sesión consecutiva y llegó a un nuevo mínimo en seis semanas, aun cuando los inventarios de crudo estadounidenses tocaron su menor nivel en más de dos años.

El precio de la mezcla mexicana de exportación bajó 1.40 dólares para quedar en 51.84 dólares el barril, de acuerdo con información de Pemex. En las últimas tres sesiones el petróleo mexicano acumula una reducción de 2.56 dólares.

El movimiento bajista de la mezcla mexicana se mantuvo en línea con el comportamiento de los principales referenciales internacionales, en donde el referencial Brent perdió 2.6 por ciento para quedar en 61.22 dólares por barril, su menor nivel desde el 16 de noviembre.

En lo que respecta al estadounidense WTI cayó 2.88 por ciento y perdió su piso de 56 dólares, al cerrar operaciones en 55.96 dólares por barril.

La caída de los precios se atribuyó al reporte de la producción petrolera de la Administradora de Información de Energía (EIA por sus siglas en ingles).

Por un lado se dio a conocer que los inventarios estadounidenses de crudo cayeron 5.610 millones de barriles, para quedar las existencias del energético en 448 millones 103 mil barriles, su nivel más bajo desde la semana terminada el 23 de octubre de 2015, en medio de la crisis de sobreproducción que llevó los precios a mínimos.

Pero fue el dato de los inventarios de las gasolinas y de extracción de crudo los que influyeron en el comportamiento de los precios del crudo.

La EIA informó que las existencias de gasolinas crecieron en 6.780 millones de barriles, para llegar las existencias hasta los 220.9 millones, un máximo de siete semanas. Esta mayor actividad llevó la tasa de ocupación de las refinerías a un máximo de 93.8 por ciento.

Por el otro lado, la producción de crudo de los campos estadounidenses aumentó en 25 mil barriles para llegar a un máximo de 9.707 millones de barriles diarios, un máximo desde 1982, año en el que la EIA comenzó a registrar este dato.