Mercados

China, la economía
está en movimiento

Las cifras de China que se han divulgado este mes correspondientes a junio han sido alentadoras para los mercados financieros, debido a un menor ritmo económico del país asiático que afecta a un gran número de naciones que dependen de su dinamismo.
Álvaro Montero
China

(Bloomberg)

Las cifras económicas de China que se han divulgado este mes correspondientes a junio, son alentadoras.

Por ejemplo, la inflación en junio de 1.4 por ciento, fue mejor a lo previsto por los sondeos, que esperaban 1.3 por ciento y el dato previo fue de 1.2 por ciento, según la Oficina de Estadística de China.

Sin embargo, el dato que manchó junio fueron los precios al productor, que se hundieron a menos 4.8 por ciento y no logran salir del terreno negativo.

Las exportaciones durante el sexto mes del año aumentaron 2.8 por ciento, después de no hacerlo durante los dos meses previos, mientras las importaciones tuvieron una variación negativa de 6.1 por ciento –las encuestas esperaban menos 15.5 por ciento-, su mejor nivel en lo que va del año.

Las ventas minoristas subieron más de lo esperado desde 10.2 a 10.6 por ciento.

En relación al sector fabril, el gobierno chino divulgó que la variación de la producción industrial fue de 6.8 por ciento, por arriba del 6 por ciento esperado y del 6.1 que registró un mes antes; también es el mejor registro del año.

La inversión extranjera creció 0.7 por ciento, un menor ritmo que el de mayo que fue de 7.8 por ciento, pero mejor a lo estimado, de 0.5 por ciento.

Indudablemente China ha reducido el ritmo de crecimiento económico desde el salto que dio entre el segundo semestre de 2009 y primer trimestre de 2010, cuando marcaba un PIB de 2 dígitos, que llegó a ser de 11.9 por ciento.

Ahora, el actual dato correspondiente al segundo trimestre de este año señala 7 por ciento, igual a la cifra del primer trimestre, y superior al 6.8 que preveían las encuestas.

Junio fue de buenos resultados económicos en China, lo que favorece a los mercados después de todas las turbulencia que se ha desatado en la zona euro, y en la parte accionaria del país asiático.

Así también una bocanada de oxígeno puro para las materias primas que cada vez pierden más valor monetario ante una fortaleza del dólar que las ha doblegado.