Mercados

Acero presionado
por altos stocks y baja demanda en el mundo

La baja demanda mundial de materias primas industriales ha contribuido al aumento del volumen en los depósitos internacionales, lo que ya comprometió los costos de producción.
Álvaro Montero
Mauro Álvaro Montero
10 marzo 2014 15:37
tubos de acero

(Bloomberg)

CIUDAD DE MÉXICO.- La desaceleración de la actividad manufacturera en China ha provocado que los precios de los insumos producidos en ese país se coloquen en precios irrisorios, es decir, que el precio final de algunos productos esté por debajo de los importes del mercado.

La baja demanda mundial de materias primas industriales ha contribuido al aumento del volumen en los depósitos internacionales, lo que ya comprometió los costos de producción.

Lo anterior, ha llevado al mínimo la capacidad de algunas plantas en China, que sólo están cubriendo la demanda doméstica; los fabricantes están examinando opciones para que los precios suban nuevamente, y una de esas formas es la de bajar los inventario por medio de la reducción de la producción. Sin embargo, la desaceleración del país asiático ha evitado que la demanda se incremente y que los stocks bajen al mismo tiempo.

Esto es un gran problema para el acero, que presenta una tendencia descendente en sus componentes, de manera que el hierro y la chatarra presentan una caída en sus precios por la poca demanda de los productores -la que es trasladada a la aleación-.

En término de dólares la tonelada del acero ha profundizado sus caídas, en enero perdió 1.80 dólares y en febrero el mismo indicador se disparó a casi 11 dólares por tonelada en dos meses, esto no sería un problema, de no ser porque la pérdida se encuentra dentro de los costos de producción.

Otro de los problemas es, que las acereras están funcionando con tecnología obsoleta, lo que también eleva los costos por el uso de energía para operar, ante dicha situación el gobierno chino ya cerró algunas plantas para abatir los precios de producción.

Por ahora, China ha advertido en repetidas ocasiones sobre la necesidad de reducir los altos costos en las fábricas de acero contaminante, pero los gobiernos locales son reacios al cierre de fábricas por el impacto social y en términos de empleo.