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Citigroup ‘juega con fuego’ y de nuevo acumula derivados

Citigroup se ha labrado un nicho dudoso, dado su historial de haber recibido más ayuda federal que ningún otro banco a raíz de la crisis financiera de 2008.
Bloomberg
08 agosto 2016 20:45 Última actualización 09 agosto 2016 5:0
Citi

(Bloomberg)

El banco, que ya tiene más derivados que ningún otro de sus rivales estadounidenses, ha estado comprando swaps de riesgo crediticio a sus rivales europeos, que se encuentran bajo una creciente presión para deshacerse rápidamente de activos de mayor riesgo.

Hace varias semanas Credit Suisse dijo que vendió una cartera de derivados con un valor nocional bruto de 380 mil millones de dólares, lo cual ayudó al banco suizo a reducir su exposición a estos productos en unos 5 mil millones. El viernes, los reporteros de Bloomberg News Jeffrey Vogeli y Donald Griffin informaron que Citigroup ganó la licitación.

Citigroup también compró derivados de crédito con un valor nocional de unos 250 mil millones de dólares a Deutsche Bank el año pasado y estaba en conversaciones para comprar más, informó Bloomberg en marzo.

En esto, Citigroup parece ir contra la corriente. No sólo los grandes bancos suizos y alemanes han buscado deshacerse de sus participaciones en swaps de impagos de crédito, sino también algunas grandes empresas de inversión, incluida la dirigida por el multimillonario Warren Buffett, quien llamó a los derivados "armas financieras de destrucción masiva" en 2003.

De manera más general, los grandes bancos de todo el mundo han reducido drásticamente sus participaciones en derivados de crédito en la última década, en gran parte porque negociar los contratos se volvió menos lucrativo debido a la nueva normativa.

Sin embargo, al parecer Citigroup detecta una oportunidad. Hace unos tres años, organizó un equipo dirigido por Vikram Prasad para gestionar los requisitos de riesgo y capital de todos sus negocios de crédito, de acuerdo con un artículo publicado en enero en Risk.net.

Parte de su trabajo consiste en "colapsar las nocionales brutas y minimizar las exposiciones a riesgo crediticio de contraparte y direccional”, de acuerdo con la publicación.

En otras palabras, el equipo de Citigroup puede en esencia anular algunos contratos de derivados si tiene ambos lados de la operación, lo cual reduce el costo de capital de tener los swaps en sus libros contables. También puede justificar tener un equipo dedicado a escrutar los billones de dólares en contratos para detectar peligros debido a la magnitud y escala de la operación.

"Nosotros no cerramos negocios cuando no están de moda", dijo Prasad de Citigroup en el artículo publicado en Risk.net.

Citigroup ha acumulado una gran cantidad de derivados, pero no es el único. JP Morgan y Goldman Sachs han realizado esfuerzos similares para comprar este tipo de contratos de rivales. Y Wells Fargo y Stifel Financial recientemente empezaron a comercializar derivados de crédito en Europa.

Los derivados de crédito pueden ser útiles para los operadores. El objetivo es permitir a los inversores apostar a la solvencia de una determinada empresa o grupo de empresas sin tener que comprar o vender el bono subyacente. Varias empresas de inversión grandes están buscando reactivar el mercado para poder ajustar sus posiciones más rápida y fácilmente.

Pero los operadores pueden meterse en serios problemas si hacen una mala apuesta, y esos problemas tienen el potencial de afectar más el sistema financiero, porque están apalancados y dependen de contrapartes para cumplir sus promesas. Aunque las cámaras de compensación centrales, que requieren que ambos lados de una apuesta den una garantía, han reducido el riesgo de contrapartida, todavía hay posibilidades de que estos instrumentos fallen.

Citigroup parece confiar en su decisión de seguir adelante y convertirse en un líder del vilipendiado negocio de derivados. Se trata de una apuesta increíblemente audaz que podría redituar mucho. Pero existe un riesgo en acumular cosas que pueden explotar. A veces lo hacen.