Mercados

Bolsa de Tokio pierde 2.45%, preocupan los
países emergentes

Los inversionistas llevan fuera de los mercados emergentes sus capitales tras la decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed) de aplicar su segundo recorte mensual al programa de estímulos.
30 enero 2014 7:9 Última actualización 30 enero 2014 7:28
Tokio encabeza pérdidas en Asia

Tokio encabeza pérdidas en Asia

Los temores sobre la estabilidad de los mercados emergentes tras el segundo recorte al programa de estímulo a la economía estadounidense, arrastraron a los principales mercados en Asia a cerrar en números rojos este jueves.

Expertos señalaron que los inversionistas están llevando fuera de esos mercados sus capitales tras la decisión de la Reserva Federal estadounidense (Fed) de aplicar su segundo recorte mensual al programa de estímulos, indicó la Australian Broadcasting Corporation (ABC).

La bolsa de Tokio encabezó las pérdidas de la sesión al retroceder un 2.45por ciento, con su índice índice Nikkei 225 colocándose en las 15 mil 007.06 unidades. La actividad fue bastante intensa, y tres mil 040 millones de acciones cambiaron de manos.


En Hong Kong, el índice Hang Seng cedió un 0.48 por ciento hasta quedar en las 22 mil 035.42 unidades. En tanto que en China, el  Shanghai S. Composite terminó en las dos mil 033.08 unidades lo que representó una caída del 0.82 por ciento.

En China, sus mercados bursátiles se mantendrán sin operaciones a partir de mañana viernes 31 de enero y hasta el jueves seis de febrero, debido al Festival de Primavera y el Año Nuevo lunar chino.

En Seúl y Singapur los mercados bursátiles permanecen cerrados por el Año Nuevo lunar chino.

Los inversores lamentaron la decisión tomada la víspera por la Fed de estrechar un poco más la política monetaria norteamericana.

El banco central (Fed), que estima que el crecimiento de la economía estadounidense se ha "acelerado", reducirá en 10.000 millones de dólares sus compras de activos mensuales a partir de febrero, hasta los 65.000 millones.

Esta decisión podría exacerbar los movimientos de capitales que desestabilizan los mercados desde la pasada primavera boreal, particularmente en los países emergentes.