Mercados

Alcatel-Lucent se hunde 14.4%; fusión con Nokia no convence a accionistas

Nokia cerró el acuerdo de compra para la totalidad de las acciones de su rival francesa Alcatel-Lucent por un monto de 15,600 millones de euros, impulsando su negocio de equipos de telecomunicaciones para competir con el líder del mercado, Ericsson.
Guadalupe Hernández
15 abril 2015 9:39 Última actualización 15 abril 2015 13:9
 [Analistas ven a Intel, Cisco, Huawei, Ericsson y Alcatel-Lucent como empresas de "talla mundial" interesadas en participar en la próxima licitación de la red / Bloomberg]

[Analistas ven a Intel, Cisco, Huawei, Ericsson y Alcatel-Lucent como empresas de "talla mundial" interesadas en participar en la próxima licitación de la red / Bloomberg]

HELSINKI/PARÍS.- Las acciones de Alcatel-Lucent se hundieron este miércoles arriba del 14 por ciento, ante la decepción de los accionistas que esperaban que parte de la oferta de compra de Nokia fuera en efectivo, mientras los de Nokia se mostraban aliviados porque no se pagará un sobreprecio.

En las operaciones de cierre en la bolsa parisina, títulos del afirma francesa de comunicaciones cayeron 14.44 por ciento, hasta terminar en las 3 mil 834 euros, luego de haber repuntado en la sesión previa hasta un 16 por ciento en el índice CAC-40.

En tanto, las acciones de la compañía finlandesa de redes de telecomunicación Nokia, revertían las ganancias del inicio de sesión de hasta el 3 por ciento, para luego de finalizar en baja del 1.47 por ciento, a 7 mil 380 euros por papel en la bolsa de Helsinki.

En un comunicado, Nokia informó que concretó la compra de la totalidad de las acciones de su rival francesa Alcatel-Lucent en una operación valorada en 15 mil 600 millones de euros, impulsando su negocio de equipos de telecomunicaciones para competir con el líder del mercado, Ericsson.

La transacción, la mayor del sector en más de una década, se realizará mediante una oferta pública de canje de acciones entre ambas compañías, de modo que los accionistas de Alcatel-Lucent recibirán 0.55 acciones de la nueva empresa por cada título de la antigua.

Nokia se quedará con el 66.5 por ciento del grupo resultante y Alcatel con el 33.5 por ciento restante, creando un gigante con cerca de 114.000 empleados y unos 26.000 millones de euros de facturación.

La nueva compañía se llamará Nokia Corporation, tendrá su sede en Finlandia y será el segundo mayor fabricante mundial de redes de telefonía móvil en términos de cuota de mercado, por detrás tan solo de la sueca Ericsson.

"Juntos, Alcatel-Lucent y Nokia tienen la intención de liderar la próxima generación de tecnologías y servicios de redes", afirmó en un comunicado el consejero delegado de Nokia, el indio Rajeev Suri.

La fusión le abre a Nokia las puertas del mercado estadounidense, donde Ericsson tiene una posición dominante, y donde las empresas chinas todavía no alcanzan una cuota importante de mercado. Nokia también tendría acceso al mercado africano que no es muy significativo, pero está en crecimiento.

El acuerdo será concretado en la primera mitad de 2016 y se espera que genere un ahorro de 900 millones de euros en costos operativos para fines de 2019, dijeron las firmas el miércoles.

Analista estiman que el acuerdo conlleva riesgos significativos. El historial de fusiones en el sector -incluidas las dos que dieron nacimiento a Nokia y Alcatel-Lucent una década atrás- es pobre.

Anteriores acuerdos han estado complicados por las dificultades de reducir costos en un negocio intensivo de investigación y desarrollo, con rivales robando contratos mientras las compañías estaban ocupadas con sus integraciones y luchas de poder en el seno de las firmas fusionadas.

Nokia se comprometió a mantener a Francia como "un centro vibrante de la compañía combinada" y no recortar empleos más allá de los que Alcatel tenía previstos ya, protegiendo especialmente los centros de investigación y desarrollo de Villarceaux y Lannion.

Alcatel-Lucent tiene unos 6.000 empleados en Francia. Mantener los puestos de trabajo fue una exigencia clave del Estado francés para respaldar el acuerdo.