Mercados

Ventas en corto ¿la mejor estrategia de 2015?

A las firmas administradoras de dinero les cuesta elegir ganadores, pero sin duda pueden seleccionar perdedores.
Álvaro Montero
Shanghai Composite

Shanghai Composite. (Bloomberg)

Tomemos el caso de Whitney Tilson, que gana al apostar a la caída de acciones, o venta en corto. La semana pasada cerró su apuesta contra Lumber Liquidators, que mantuvo desde alrededor de los 100 dólares hasta menos de 20 dólares. Contribuyó a desencadenar el derrumbe de la acción al difundir en 2013 sospechas sobre los pisos de madera de la compañía.

Este otoño llegó la caída de Valeant Pharmaceuticals International, a manos de Andrew Left y su Citron Research. Valeant, que había recibido el castigo tanto de políticos como de John Hempton, de Bronte Capital, se desplomó cuando Left la comparó con Enron. Eso le valió a Left la mayor parte del crédito por la caída de la compañía farmacéutica.

Los vendedores en corto no son precisamente nombres conocidos –hasta Bill Ackman es relativamente desconocido fuera del mundo financiero-, pero en los mercados los bajistas como Tilson captan más atención que nunca en momentos en que el mercado alcista de seis años da muestras de perder fuerza.

Más aun, todo el que tenga una cuenta de Twitter puede ser un analista de sillón y bombardear de forma anónima cualquier acción. Los vendedores en corto, a quienes con frecuencia se repudia, tal vez por primera vez ahora se ven representados como los buenos en la película “The Big Short”.

Si bien los selectores de acciones están perdiendo la batalla por clientes, algunos éxitos de los vendedores en corto han hecho que la estrategia se vuelva más popular. La firma de datos Activist Shorts siguió este año 171 campañas en corto, más que las 145 de 2014. Por otra parte, el interés corto alcanzó hace poco en los Estados Unidos el nivel más alto desde la crisis financiera.

El año finaliza de forma mucho más prometedora de lo que comenzó para los vendedores en corto. Luego de un par de años difíciles durante el mercado alcista estadounidense, el primer semestre parecía igualmente malo, dado que florecían las fusiones y el crédito barato, mientras que los inversionistas activistas contribuían a apuntalar las acciones de compañías de desempeño inferior al promedio.

“Las cosas cambiaron a principios de julio”, dijo Amir Madden, de GAM Holding, que administra unos 127 mil millones de dólares. Los temores respecto de una desaceleración en China atemorizaron al mercado y los precios de las materias primas cayeron. Las acciones globales perdieron miles de millones. De pronto, las cosas empezaron a transitar el camino de los vendedores en corto. “Los administradores que apostaban en corto a compañías específicas en lugar de a índices empezaron a tener un buen desempeño”.

Left aprovechó su fama derivada de Valeant en noviembre. Su crítica a la empresa farmacéutica Malilnckrodt hizo bajar las acciones de la compañía. Los éxitos farmacéuticos concentraron la atención, pero Citron ha dado a conocer por lo menos 55 campañas en corto. En una entrevista Left bromeó y dijo que convertirse en un éxito de la noche a la mañana le llevó sólo 14 años de venta en corto.