Mercados

Sacudida bursátil y cambiaria global

El fantasma de un ajuste prematuro en tasas de la Fed volvió a recorrer Wall Street; el dólar está imparable en el mundo.
Esteban Rojas
Felipe Sánchez/ Esteban Rojas
26 septiembre 2014 5:0
Bolsas del mundo

Acciones de Goldman Sachs. (Reuters)

CIUDAD DE MÉXICO.- Las bolsas de valores globales cayeron en la penúltima sesión de la semana, al tiempo que las divisas fueron víctimas de la fortaleza incontenible del dólar estadounidense.

El fantasma de un ajuste prematuro de tasas de interés por parte de la Fed recorrió nuevamente las plazas bursátiles, especialmente Nueva York, y provocó ajustes negativos de consideración.

El dato de solicitudes de seguro por desempleo en Estados Unidos fue menor a lo esperado, durante la semana terminada el 20 de septiembre.
Las expectativas apuntaban a una cifra de 300 mil solicitudes, pero eldato oficial quedó en 293 mil.

Lo anterior sugiere que el empleo se expande y podría inducir a la Fed a un ajuste de tasas, pese a que el organismo aseguró la semana previa que esperará un “tiempo prolongado” después de que concluya con la compra de activos.

No obstante, varios factores más también contribuyeron a la caída de los mercados: el tropezón de la acción de Apple, las tensiones geopolíticas y la propuesta de una ley que permitiría a Rusia confiscar activos de empresas extranjeras ubicadas en su territorio, por mencionar algunas.

En la bolsa de Nueva York el ajuste más significativo en términos de puntos fue el registrado por el Dow Jones, al caer 264.26 unidades, equivalente a 1.54 por ciento, para cerrar en 16 mil 945.80 puntos.

El Nasdaq perdió 1.94 por ciento, fijó su cierre en 4 mil 466.75 unidades, mientras que el indicador S&P500 perdió 1.62 por ciento con un cierre en mil 965.99 puntos.

En los tres casos se trata del ajuste negativo más significativo en mes y medio, desde el registrado el pasado 31 de julio.

Por su parte, Apple también impactó ayer en Wall Street, y en consecuencia en el mundo.

La emisora es la segunda más importante del mercado de valores de Nueva York por su valor de capitalización; al cierre del miércoles rebasaba los 600 mil millones de dólares, sólo por debajo de la petrolera Exxon. Su caída fue determinante para la tendencia bursátil.

En realidad las bolsas europeas iniciaron el ajuste generalizado, el factor Rusia-Ucrania se vuelve cada vez más importante por la tensión que genera para las relaciones entre los bloques, debido a la importancia geoestratégica de la primera nación mencionada.

Las cuatro plazas bursátiles europeas más importantes lo reflejaron con sendos ajustes negativos.

La bolsa en Alemania perdió 1.57 por ciento, la de París 1.32 puntos, la bolsa de Londres bajó 0.99 por ciento y en España se reportó una caída de 0.61 por ciento.

Adicionalmente, en Europa se mantiene vigente el tema de la deflación y la postura al respecto del banco central de la región.

El dólar, imparable
El dólar es desde hace al menos 11 semanas una divisa incontenible.
La mayor aversión al riesgo provocó un incremento en la demanda de la moneda estadounidense, impulsándola a máximos de cuatro años en el mercado cambiario internacional.

El sismo cambiario de ayer abarcó desde América hasta Asia, pasando por Europa, extendiéndose incluso a divisas de países desarrollados, así como a monedas de las principales economías emergentes.

En México, la ola de choque también contribuyó para debilitar al peso, que en su paridad contra el dólar llegó a tocar un precio máximo intradía ligeramente superior a 13.40 unidades.

La Bolsa Mexicana de Valores perdió en su principal indicador 335.81 unidades y de paso abandonó el piso de 45 mil puntos, tras cerrar en 44 mil 781.12 unidades.

El principal índice accionario mexicano no cotizaba por debajo de las 44 mil unidades desde el pasado 19 de agosto.

Año nuevo judío adelgaza al mercado
Otro factor que también contribuyó a las pérdidas de ayer en los mercados fue el reducido volumen de operación por la celebración del año nuevo judío, tradicional por estas fechas.

La festividad hace a los mercados más delgados y vulnerables ante un incremento en la oferta de papel y una contracción en la liquidez global.