Mercados

Riesgos vigentes y grandes retos
financieros para 2015

John Hardy, director global de estrategias de divisas para SaxoBank, da sus pronósticos extremos para el año siguiente, no como un ejercicio de pesimismo sino como una herramienta para evaluar los riesgos a los que podrían enfrentarse los portafolios de inversión.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
29 diciembre 2014 11:39
El rublo pierde casi la mitad de su valor frente al dólar en 2014

La situación por la que atraviesa Rusia es uno de los focos amarillos para el 2015, según el especialista de SaxoBank John Hardy. (Bloomberg)

El mundo registra varios “focos amarillos para 2015”. John Hardy, director global de estrategias de divisas para SaxoBank, habló con EL FINANCIERO sobre los riesgos y retos que, desde su perspectiva, enfrentarán los mercados para el año entrante.

Al presentar sus pronósticos extremos para el año siguiente, no como un ejercicio de pesimismo sino como una herramienta para evaluar los riesgos a los que podrían enfrentarse los portafolios de inversión, el responsable de la gestión de miles de millones de dólares alrededor del mundo explica desde Dinamarca un poco más a fondo sus razones.

Para el experto, es importante conocer el punto en donde estamos; considera que los mercados todavía viven las consecuencias de la crisis iniciada en 2008 en Estados Unidos y el riesgo radica en que no se sabe de qué manera se dará fin a los grandes montos de deuda que ha adquirido EU en los últimos años.


Hardy descarta el default, pero considera una eventual inflación; lo que eleva los riesgos para el mundo porque la expectativa ahora mismo es que se tendrá baja inflación por mucho tiempo.

Esta es una expectativa peligrosa e invertir en deuda (bonos) es probablemente más riesgoso en el largo plazo, aun cuando los resultados sean buenos en el corto.

Los escenarios extremos de SaxoBank y de algunos otros expertos a lo largo del mundo se han vuelto una costumbre: no están sustentados en ocurrencias, sino en los escenarios actuales proyectados con perspectiva pesimista, de manera tal que los inversionistas pueden vislumbrar lo que sucedería.

Por ejemplo, Hardy señala algunas de las expectativas anticipadas en 2013 por su equipo de analistas que se hicieron realidad: “El año pasado sugerimos que los precios del petróleo Brent podrían bajar a menos de 80 dólares el barril, a pesar de que se estaba comercializando por encima de los 90 dólares desde 2010 y alrededor de los 110 dólares en el momento en que publicamos nuestros pronósticos.

“Los precios del barril hoy en día están por debajo de los 60 dólares y tienen un enorme impacto en la economía global.

“También predijimos que cinco de las principales empresas del sector tecnológico (Amazon, Netflix, Yelp, Twitter y Pandora Media), algunas de las acciones más populares de la época, tendrían un desempeño débil. La predicción fue acertada, ya que bajaron en promedio alrededor de 25 por ciento desde principios del año hasta mediados de diciembre, mientras que el índice S&P500 creció 18 por ciento en el mismo periodo”.

LOS FOCOS AMARILLOS PARA 2015

Para el experto en mercados financieros, los principales riesgos para el año siguiente son el escenario de un posible default de Rusia, una eventual devaluación en China, las dificultades en los rendimientos de los bonos corporativos globales y el riesgo de una guerra cibernética.

En el caso concreto de China, el país enfrentará grandes retos para transformar su economía y dejar atrás los excesos de inversión en capacidad de producción e infraestructura para impulsar estrategias para aumentar el poder adquisitivo y el consumo en los años recientes.

Hardy señala que la demanda mundial parece estar debilitada y China ha creado una enorme burbuja crediticia en los últimos años.

El régimen ha ejercido demasiado control para evitar que la situación salga de sus manos, pero están enfrentándose a un riesgo deflacionario considerablemente alto con una burbuja crediticia por estallar, la cual tendrá que ser combatida de alguna manera. Es por eso que Saxo Bank alerta del riesgo de la devaluación del yuan, el cual podría ayudar en la recuperación de China, pero también desencadenaría una ola de deflación en el resto del mundo; algo parecido ya sucede en Japón.

En Rusia, el escenario de un default no debería tener grandes consecuencias fuera del país. Incluso, podría ser una oportunidad para que Rusia reorganice sus finanzas y emerja más estable, aunque eso signifique un largo camino para recuperar las calificaciones crediticias y estimular nuevamente la inversión. Pero el mayor riesgo de Rusia es el geopolítico y la crisis financiera comercial con Ucrania, pues las tensiones no han terminado.