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¿Qué son los CDS y para qué sirven?

Los CDS son como un "termómetro" que mide el riesgo en que se incurre al comprar un instrumento de deuda emitido por un gobierno o una empresa privada. 
Esteban Rojas
Esteban Rojas
16 febrero 2016 7:25
El auge y declive de los bonos de los banqueros

Es sabido que la jugosa paga es lo que atrae a las personas al sector bancario. Gran parte de la remuneración ha provenido históricamente de los bonos anuales. Las ingentes sumas concedidas han estado bajo escrutinio desde la crisis económica de 2008, lo que significa que ya no son intocables en Europa.

CIUDAD DE MÉXICO.- Un credit default swaps (CDS) es un instrumento de cobertura contra un incumplimiento crediticio. Dicho en otras palabras, es como un seguro que cubre a su tenedor del riesgo de no poder cobrar total o parcialmente lo estipulado en el otorgamiento de un préstamo.

Por ejemplo, un inversor que compra un título de deuda, colocado en el mercado por un gobierno o una empresa o privada, puede comprar un CDS para protegerse en caso de que el emisor del bono quiebre o se declare total o parcialmente en suspensión de pagos del principal de la deuda o de los intereses correspondientes.

Los CDS son cada vez son más seguidos en de todo el mundo, dado que representan una forma para medir el riesgo de incumplimientos. Por lo general los plazos van de 1 a 10 años, aunque también se pueden encontrar de menos tiempo.

La firma del contrato implica el pago de una prima, la cual suele ser una parte del interés que percibe el tenedor del título subyacente a este contrato.

El comprador del CDS se compromete a realizar una serie de pagos (primas), y el vendedor a cubrir el capital asegurado, tanto del principal como de los intereses en caso exista algún incumplimiento.
El poder de cobertura está limitado a la capacidad que tenga el emisor del CDS de hacer frente al pago de la indemnización por alguna contingencia que se pueda presentar.

En el mercado de CDS, los principales compradores y vendedores son los grandes bancos, fondos de inversión y compañías aseguradoras.
El comprador de un CDS no es, necesariamente, tenedor del bono que sirve como subyacente del contrato. Esta es una importante diferencia con lo que son los seguros tradicionales y que puede llevar a que volumen de CDS negociados pueda ser mucho mayor que el volumen del subyacente.

La característica de que los CDS sean adquiridos no solamente por los que tiene contratada la deuda objeto de la cobertura, le da un carácter especulativo y puede llevar a ciertas distorsiones en el riego real de incumplimiento.

Esta característica puede provocar que algunos tenedores de CDS apuesten a un incumplimiento con lo que su valor se incrementa, ocasionando a los emisores afectados repercusiones negativas en los costos de renovación de sus deudas, entre otras cosas o una mala medición del riesgo en que verdaderamente se está incurriendo.