Mercados

Postura flexible de Alemania desata
“nudo gordiano”

7 mil 200 millones de euros es la cifra del paquete de rescate pendiente por asignar a Grecia, mismo que podría quedar destrabado antes de que termine el mes.
Felipe Sánchez
Notas en euros. (Bloomberg)

Notas en euros. (Bloomberg)

La locomotora europea mandó señales para llegar a una pronta solución en la crisis griega; los mercados reaccionaron a favor.

Alemania abrió la puerta a la flexibilidad y los mercados financieros celebraron.

Ayer miércoles las bolsas de valores subieron sólidamente, el dólar perdió fortaleza en el mundo y despresionó a prácticamente todas las divisas; asimismo, las tasas de los bonos subieron y los petroprecios también.

Todo estuvo relacionado de alguna manera con la postura alemana, inflexible hasta hace unos días, pero que ayer dió un giro.


El gobierno de Angela Merkel dejó ver que estaría satisfecho si Grecia se compromete a llevar a cabo al menos una reforma económica propuesta por sus acreedores, para destrabar el último tramo del rescate.

La nueva postura de Alemania --considerado como el más duro de los prestamistas--, denota que la crisis financiera ha superado su etapa más crítica y ha entrado en una fase de mayor flexibilidad, sin que ello signifique todavía que el punto medular del problema, la falta de liquidez griega, ha sido resuelto.

Por ahora, para que Grecia acceda al último tramo del rescate, por siete mil 200 millones de euros, debe enfocarse en aplicar sólo una “profunda reforma económica”, dejando temporalmente de lado la aplicación de otras demandas como la reducción de pensiones y salarios.

Atenas ha mostrado su disposición en aceptar un mayor objetivo de superávit primario para este año, comenzando a adecuarse a las demandas de sus acreedores.

Las propuestas griegas
En un borrador presentado a inicios de la presente semana, Grecia establecía objetivos de superávit primario —el que se registra antes del pago de la deuda— de 0.75 por ciento del PIB en 2015, de 1.75 por ciento en 2016 y de 2.5 por ciento en 2017, metas inferiores a las propuestas por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI.

Aprovechando la postura más relajada de sus acreedores, Grecia planea solicitar una prórroga del rescate por nueve meses más, el actual programa caduca el 30 de este mes, para ganar tiempo y retrasar la aplicación del paquete completo de medidas impopulares.

Por su parte, Alemania mantendría la exigencia de un paquete completo de reformas económicas más adelante, que debe incluir aumentos de impuestos, ventas de activos públicos, y la reforma del sistema de pensiones.

Fiesta en las finanzas
Por lo pronto, los mercados accionarios de ambos lados del Atlántico reaccionaron positivamente, con alzas pronunciadas en Europa que superaron el promedio de 2 por ciento y de uno por ciento en Nueva York.

La ola de compras bursátiles desvió las inversiones en otros mercados, por ejemplo el de divisas.

La fortaleza del dólar disminuyó nuevamente, con lo que se redujeron las presiones para otras monedas en el mundo.

Los precios del petróleo repuntaron por factores propios del mercado, así como por la posibilidad de que una solución a la crisis griega pueda incrementar el dinamismo económico de la zona, y con ello la demanda del energético.

Además, las tasas de interés, que siguen descontando un eventual incremento en la tasa de la Fed, también se ajustaron al alza por el optimismo que reflejaron los bonos griegos, referentes en el mercado de dinero de la región.

En la práctica, no se alcanza todavía un acuerdo entre Grecia y sus acreedores, pero al parecer los mercados empezaron a descontar tal acontecimiento.

La posibilidad de que una solución a la crisis en Grecia pudiera incrementar el dinamismo económico de la región, y con ello la demanda de energéticos, impulsó los precios del petróleo.