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Pierde el peso 4.87% en el año; no es factor negativo

La economía global vacilante profundiza la importancia de un tipo de cambio competitivo; el promedio es de 13.12 unidades. La divisa azteca es una de las monedas más negociadas en el mundo.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
16 junio 2014 5:0
[Arturo Monroy] Hay factores tanto externos como internos apunta hacia una trayectoria de fortalecimiento del peso. 

[Arturo Monroy] Hay factores tanto externos como internos apunta hacia una trayectoria de fortalecimiento del peso.

CIUDAD DE MÉXICO.- El primer semestre será negativo para el peso, salvo que suceda un ajuste importante en la paridad con el dólar durante las dos próximas semanas.

Sin embargo, a diferencia de otros periodos, en esta ocasión la depreciación del peso contra el dólar podría no ser tan mala noticia para nuestro país.

De acuerdo con los cierres del tipo de cambio en el mercado interbancario, el promedio de la paridad spot se coloca en 13.1212 pesos por dólar, lo que significa una depreciación de 4.87 por ciento para la moneda nacional, a unos días de que finalice el primer semestre del año en curso.

Con todo, la depreciación del peso es la más baja hasta el momento para los primeros seis meses del año, en el periodo posterior a la crisis financiera global de 2008.

Por ejemplo, en el primer semestre de 2009 el promedio del tipo de cambio se colocó en 13.2249 pesos por dólar, lo que significó una depreciación nominal de 30.64 por ciento respecto al año previo.

El ajuste mencionado se justifica debido a que en el primer semestre de 2008 el promedio del tipo de cambio se ubicó en 10.6428 unidades por dólar, mientras que para el mismo periodo de 2009 terminó en 13.9039 pesos.

El tipo de cambio acumula poco más de un mes cotizando abajo del promedio de 13 unidades, antes del periodo mencionado solamente en dos ocasiones durante el año se negoció en menos de 13 unidades; el promedios del tipo de cambio en 2014 es más alto respecto a lo registrado en 2013, cuando la cotización se colocó en 12.5109 unidades.

El tapering TAMBIÉN JUEGA

Si por varios años el Banco de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos inyectó recursos en los mercados financieros globales generando liquidez que llegó a las principales plazas financieras emergentes y apreció sus divisas, especialmente en México, es lógico que la contracción de dicha liquidez provoque el efecto contrario.

Prácticamente desde el primer día del año el tipo de cambio en México se ajustó a las condiciones esperadas con la reducción de los estímulos monetarios.

En este contexto, quizás lo positivo consiste en que el peso no se depreció en exceso, considerando que el máximo histórico vigente del tipo de cambio desde marzo de 2009 es de 15.49 unidades por dólar.

Los mercados mexicanos preveían un periodo de menor liquidez, aunque la disminución calendarizada de los estímulos monetarios permitió que el ajuste en el tipo de cambio del peso contra el dólar fuera menos pronunciado.

Al inicio del año, el tapering estaba claramente colocado como un elemento de riesgo para los mercados financieros nacionales, posteriormente fue perdiendo influencia y después del primer trimestre del año prácticamente había pasado a segundo término.

Irrumpieron las tasas de interés
Las tasas de interés irrumpieron como factor adicional de influencia en el tipo de cambio, en un contexto de tasas cercanas a cero por ciento en Estados Unidos y la posibilidad de que también en Europa se colocaran en ese rango durante el primer semestre, lo que finalmente sucedió a principios de junio.

Para los meses posteriores el nivel de cero por ciento en amplias zonas del mundo industrializado, podría convertirse en un elemento que incluso sirva de contrapeso al desmantelamiento de los estímulos monetarios. Los flujos de inversión hacia mercados emergentes buscarán rentabilidad, en un contexto de recuperación económica en Estados Unidos.

El ajuste en las tasas externas fue de tal magnitud, que incluso para varios analistas de los mercados financieros locales existen muchas posibilidades de que el recorte de la tasa de referencia decretada por Banxico el 6 de junio estuvo encaminado en parte a limitar el arribo de capitales que provisionalmente provoque una apreciación desmedida del peso.

De acuerdo con las expectativas, un tipo de cambio menor a 12.70 pesos por dólar no es bien visto por Banxico, mientras que un promedio de 13 pesos está en una zona de confort o rango tolerable.