Mercados

Mercados mundiales inician el cuarto trimestre con fuerte tropezón

16 mil 804 puntos. El Dow Jones abandonó ayer el soporte de 17 mil unidades, afectado por las malas cifras y las pérdidas bursátiles globales.
Álvaro Montero
Felipe Sánchez.
02 octubre 2014 5:5
Acciones de Facebook

Acciones de Facebook. (Reuters/Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO.- Las bolsas de valores de Nueva York tuvieron una sesión de fuertes pérdidas, en un contexto global con tendencias similares.

Al final de las operaciones el índice industrial Dow Jones perdió 1.40 por ciento, con lo que también abandonó, al menos por el momento, el piso de 17 mil unidades, luego de terminar en 16 mil 804.71 puntos.

El índice Nasdaq bajó 1.59 por ciento hasta niveles de 4 mil 422.09 unidades; por su parte, el S&P500 tuvo un descalabro de 1.32 por ciento con mil 946.16 unidades como saldo final.

En Latinoamérica la bolsa brasileña perdió 2.32 por ciento; el mercado de valores de este país se comporta inversamente proporcional a la popularidad de la presidenta Dilma Rousseff: entre más terreno gana en las encuestas más pierde la bolsa.

El contexto global no favoreció la evolución de los mercados de capitales; algunas de las pérdidas más importantes en otras latitudes fueron para la bolsa de Londres con 0.98 por ciento, Alemania 0.97, Francia 1.15 y España 0.67 por ciento.

México no pudo sustraerse: el Índice de Precios y Cotizaciones bajó 1.38 por ciento y terminó la jornada en 44 mil 346 unidades.

Varios factores contribuyeron: números débiles de la economía en Asia, Europa y Estados Unidos, lo que provocó preocupación por el estado real de la economía mundial.

En el caso de Estados Unidos, los números negativos se presentaron en el índice ISM de actividad manufacturera de septiembre, y en el gasto en construcción de agosto.

Por el contrario, el dato favorable se observó en el número de nuevos empleos generados en el sector privado de la economía, un poco arriba de lo previsto.

La noticia del primer caso de ébola en Estados Unidos no hizo sino abonar al sentimiento negativo de los participantes, que inmediatamente especularon sobre los posibles efectos en la economía.