Mercados

Mejora en mercados emergentes no se debe sólo a bancos centrales

El regreso a la senda del crecimiento e incluso salir de largos periodos de recesión, rendimientos positivos y por arriba de lo que pagan las economías desarrolladas son algunos de los atractivos que están elevando la demanda de activos emergentes.
Abraham González
Bloomberg
02 septiembre 2016 5:0
Banco de Inglaterra (Bloomberg)

Banco de Inglaterra (Bloomberg)

Se ha vuelto muy común atribuir el fuerte avance que experimentaron este año los activos en los mercados emergentes al movimiento del efectivo barato en todo el mundo, cortesía de los bancos centrales. Pero eso es cierto sólo a medias.

Obviamente, frente a los rendimientos de deuda negativos en numerosos países desarrollados, los inversores extendieron más sus redes para aumentar los retornos, vertiendo a menudo dinero en los bonos, acciones o monedas de países sumergidos en una recesión.

No obstante, algunas de las empresas y las economías emergentes más aquejadas de problemas en los últimos años verdaderamente están dando a los administradores de fondos razones para volcarse a ellas.

China se apresta actualmente a alcanzar su meta de crecimiento, en tanto Brasil y Rusia están a punto de salir de sus depresiones. Los países en desarrollo también incrementaron sus reservas en moneda extranjera en 144 mil millones de dólares hasta 9.9 billones luego de que éstas se desplomaran hasta un mínimo en tres años en marzo.

Las más de 800 empresas del Índice MSCI Mercados Emergentes registraron un crecimiento promedio de las ganancias por acción de 47 por ciento en el último trimestre, en tanto la ganancia correspondiente a las empresas que integran el Índice Standard & Poor’s 500 cayó.

“Hay signos de que las cosas están mejor, o al menos no tan mal”, dijo Kieran Curtis, director de inversiones en Standard Life Investments de Londres, que tiene bajo su gestión activos por 350 mil millones de dólares. “La estabilización en Brasil y Rusia está teniendo un gran impacto sobre la tasa de crecimiento agregado de los mercados emergentes”.

MEJORES RETORNOS

Los rendimientos de los bonos de países en desarrollo se desplomaron 1.25 puntos porcentuales desde enero hasta 4.23 por ciento conforme los inversores tomaban la deuda, pero todavía están muy por encima de lo que se obtiene en lugares como los Estados Unidos, la Eurozona y Japón. Globalmente, hay un equivalente de 8.9 billones de dólares en bonos con rendimientos negativos.

Los inversores en deuda en moneda fuerte en mercados emergentes han cosechado retornos promedio de 12.7 por ciento este año, liderados por las ganancias en Venezuela y Zambia.

Por su parte, un índice de 20 monedas de mercados emergentes avanzó 4.3 por ciento en 2016, encaminándose al mayor aumento en siete años.

El indicador bursátil MSCI correspondiente a los mercados emergentes avanzó 13 por ciento este año, casi cuatro veces más que el Índice MSCI Mundial más amplio de acciones de países desarrollados.

“Es seguro que los rendimientos en los mercados emergentes continuarán bajando”, dijo Jim Barrineau, administrador de fondos de mercados emergentes con sede en Nueva York en Schroder Investment Management, que tiene aproximadamente 450 mil millones en activos del mundo entero.

“Los fundamentos están mejorando. Los fundamentos siempre siguen a la liquidez. Primero hay un flujo de liquidez, luego los bancos centrales bajan las tasas, a continuación las monedas se aprecian y después mejora el crecimiento”.

Las compañías y los hogares en los países en desarrollo están comenzando a reducir el endeudamiento en tanto porcentaje de sus economías.

Excluyendo a China, el ratio crédito/producto interno bruto cayó desde 128 por ciento a fines del año pasado hasta 127 por ciento, marcando la primera disminución desde la crisis financiera global, según datos recopilados por Goldman Sachs Group Inc.

Las compañías de mercados emergentes, en particular, están reduciendo niveles de deuda que en los últimos años iban tornándose cada vez más preocupantes en medio de una caída de las monedas.

Las bolsas de los países emergentes tuvieron un fuerte repunte de mediados de enero a la fecha.
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