Mercados

‘Los inversionistas tomaron riesgos en espera de un triunfo de Clinton’

Bajo este escenario, la moneda y las acciones mexicanas se vieron particularmente beneficiadas, luego de haberse visto bajo intensa presión durante las campañas.
Abraham González
Bolsas

Bolsas (Shutterstock)

La apuesta en los mercados financieros fue clara. En los últimos tres días antes de conocer quién sería el nuevo presidente de Estados Unidos, los inversionistas tomaron posiciones optimistas, en donde favorecieron a los activos de riesgo, como acciones y monedas de países emergentes, y deshicieron algunas posiciones en valores de refugio, como el oro y el yen japonés.

Bajo este escenario, la moneda y las acciones mexicanas se vieron particularmente beneficiadas, luego de haberse visto bajo intensa presión durante las campañas.

El tipo de cambio del peso frente al dólar ganó 1.48 por ciento en el mercado Forex (Foreign Exchange), mientras que el Índice de Precios y Cotizaciones registró una ganancia de 0.88 por ciento, para llegar incluso a un nivel cercano a su último máximo histórico.

“En la jornada de este martes, los mercados trabajaron con la idea de que la demócrata ganaría”, afirmó Luis Adrián Muñiz, subdirector de análisis económico de Vector Casa de Bolsa. “Catastrófico sería lo que pasó con el Brexit. El mercado incorporó lo contrario y el rebote fue importante, al igual que lo sería un posible conflicto post-electoral, debido a que inyectaría volatilidad a los mercados financieros”, explicó Muñiz en una entrevista previa a conocer los resultados.

Las bolsas en Estados Unidos también llegaron con optimismo al día de la elección, a pesar de que la volatilidad se mantuvo en niveles elevados. En dos días, el índice S&P 500, el más amplio de ese país, ganó 2.61 por ciento, mientras que el índice que mide la volatilidad, el VIX, se ubicó en 18 unidades, un nivel que no se había visto desde la ola vendedora post-Brexit.

Keith Parker, estratega en jefe de acciones en Barclays, consideró que la victoria de Clinton debería provocar un repunte moderado. A corto plazo no se esperan nuevos máximos porque se avecina el referéndum italiano y en diciembre el incremento de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed), lo cual siguen sobresaliendo como temas de nerviosismo.

“Nuestra meta de fin de año para S&P 500 aún es de dos mil 200 unidades. Las perspectivas para una agenda progresiva (impuestos más altos, regulación, etcétera), que serían negativas para las acciones, se reducirían considerablemente con un Congreso controlada por los republicanos. Posición de bloqueo si Clinton gana”, anticipó.

En sentido opuesto, tres de los principales activos de refugio llegaron al día decisivo con números en contra.

La moneda japonesa, el yen, que había ganado 2.19 por ciento a finales de octubre, perdió 2.12 por ciento en los últimos tres días, un comportamiento que le dio un respiro al sector exportador de ese país, pues tras un año de incertidumbre geopolítica, la moneda se ha fortalecido al punto de restar competitividad a las exportaciones.

Un caso similar registró el franco suizo, que se depreció uno por ciento en dos días.

Por último, el oro, también sufrió una caída en las últimas sesiones previas a los comicios en la Unión Americana. Luego de haber superado los mil 300 dólares tras la investigación que abrió el FBI a Clinton, cayó 2.25 por ciento hasta los mil 275 dólares registrados ayer por la tarde.