Mercados

Grecia se debate entre
un nuevo rescate o la salida de la eurozona

Alemania deja entrever que apoyaría un eventual éxodo griego de la economía del euro; la bolsa de Atenas pierde 34 por ciento en 12 meses.
Efraín Hilario
Efraín H. Mariano
06 febrero 2015 5:0
En la Acrópolis en Atenas, Grecia el turismo poco a poco va repuntando. (Gabriel Moyssen)

En la Acrópolis en Atenas, Grecia el turismo poco a poco va repuntando. (Gabriel Moyssen)

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ha retirado su apoyo incondicional a Grecia, renovando la expectativa en los mercados de que el país heleno recibirá un nuevo rescate, o abandonará la zona euro.

Lo anterior después de que el BCE informó que dejaba de aceptar como garantía la deuda de Grecia en sus operaciones de liquidez, al considerar que en estos momentos no era posible asumir que la evaluación del plan de rescate propuesto por el país heleno vaya a concluir con éxito.

De entrada, la decisión significa cortar la financiación del país y presionar para un nuevo rescate, justo cuando parecía que el nuevo gobierno griego, encabezado por Alexis Tsipras, tenía una amplia vía política para una reestructuración.

Si bien es cierto que Mario Draghi no ha cortado aún las líneas de financiación de emergencia que tiene abiertas para la banca griega y a las que ya han acudido al menos tres de las cuatro grandes entidades del país, estas rutas de financiamiento son más caras y restrictivas que las que suelen utilizar los bancos de la eurozona, complicando aún más la situación financiera de Grecia para las semanas siguientes.

Los efectos en bolsa y bancos
La tensión a la que se someten los bancos griegos se suma también al escaso apetito de los inversores por invertir en el país.

Este jueves, Atenas celebró una subasta de deuda y no logró cubrir los objetivos de emisión que se había marcado; no es casual que el movimiento del BCE se haya presentado justo un día antes. El acceso al financiamieto para Grecia se ha cerrado prácticamente porque sus bonos sólo alcanzan calificación de “grado basura”.

Por si fuera poco, la bolsa de Atenas perdió ayer 3.3 por ciento, acumulando una caída de 34 por ciento en los últimos 12 meses.

Sin el apoyo de los inversores y sin el respaldo de Draghi, Grecia podría verse abocada a un nuevo rescate, ya que las ayudas de la Troika que ha recibido el país caducan el próximo 28 de febrero. Un nuevo acuerdo entre el gobierno griego y la Unión Europea es posible, aunque la mayoría de los miembros se opone; por lo tanto, la posibilidad de una salida de Grecia de la zona euro es claramente más alta ahora que en 2012.

El peor escenario
Lo que podría suceder en Grecia ya pasó en otras naciones de la región y ahí mismo; cifras extraoficiales (el banco central griego se ha negado a informar) señalan que Grecia sufrió en los últimos 3 meses fuga de capitales por el equivalente a 15 por ciento de su PIB, y salida de depósitos del sistema bancario por 8 por ciento del PIB.

Sin acceso a liquidez proporcionada por el BCE, los bancos griegos podrían quedar en cualquier momento sin dinero.

Pero no sólo el sistema bancario, también el gobierno podría llegar al exremo de no poder pagar sus vencimientos de deuda con todo y los intereses; sólo tres años después del más reciente, el default amenaza al país.

Alemania, país que desde siempre se ha opuesto a todo tipo de renegociación con Grecia o con cualquier otra nación en problemas, empieza a mostrar señales de aprobación respecto a un eventual éxodo de Grecia de la influencia del euro.

Los mercados no lo contemplan todavía, al menos no como una fuerte posibilidad, aunque cada día crece más.

Estamos de acuerdo en que no hay acuerdo
La Troika, formada por la Comisión Europea, el BCE y el Fondo Monetario Internacional, otorgó en abril de 2013 un plan de rescate por dos mil 800 millones de euros –alrededor de tres mil 700 millones de dólares en ese momento– para Grecia, con el objetivo de rescatarla de su largo periodo de recesión y lograr un gradual crecimiento en 2014.
En total, el rescate de ese país rebasó ya los 100 mil millones de euros, pero el final del túnel parece estar lejos.

El ministro alemán de Finanzas , Wolfgang Schäuble, cerró la puerta este jueves para Grecia respecto a un posible acuerdo, y abrió la de una eventual salida del país heleno de la eurozona: “estamos de acuerdo en que no estamos de acuerdo”.