Mercados

Empresas quedarían vulnerables al Brexit por distintos frentes

Las empresas tanto británicas como extranjeras con operaciones en Reino Unido podrían verse afectadas si el país sale de la Unión Europea.
Clara Zepeda
Clara Zepeda
21 junio 2016 5:0
Brexit

(Bloomberg)

Las empresas tanto británicas como extranjeras con operaciones en Reino Unido podrían verse afectadas si el país sale de la Unión Europea, entre otros factores, por la depreciación de la libra a nivel internacional, limitaciones comerciales temporales y una menor inversión, de acuerdo con analistas.

De concretarse el Brexit, la depreciación de la libra provocaría un encarecimiento en el precio de los productos importados y por lo tanto se impactaría la competitividad de las compañías en el mercado inglés.

Además, el posible incremento de barreras arancelarias y no arancelarias dificultaría los trámites y costos de exportar a Reino Unido y provocaría un aumento del precio de los productos exportados o reducción en los márgenes de las empresas.

“Nadie puede predecir con exactitud las consecuencias de un sí al Brexit en las urnas este jueves, pues la situación no tiene precedente. Las empresas tendrían que acercarse a ese mundo con el pragmatismo, la imaginación y la flexibilidad necesaria para que puedan adaptarse bien a las circunstancias que se desarrollan en los meses y años después de esta votación trascendental”, aseguró en un informe Hogan Lovells, un despacho de asesoría jurídica con presencia en más de 40 ciudades alrededor del mundo.

Si bien las inversiones en Gran Bretaña están ligadas, principalmente a una combinación de la flexibilidad de la economía del Reino Unido y el acceso directo a un mercado único, Brexit cambiaría las reglas al cerrar, al menos por un tiempo, este acceso a dicho mercado. Lo anterior también podría dar lugar a la congelación de la inversión directa en Gran Bretaña, mientras se evalúa el avance de las negociaciones con la Unión Europea.

“El resultado de estas negociaciones es muy incierto”, agregó Philippe Waechter, director de investigación económica de Natixis.

Si el Reino Unido desea limitar el impacto de Brexit sobre el comercio y por lo tanto sobre la economía y el empleo, deberá establecer un nuevo modelo, que tardará y será perjudicial para la economía del país.

Para poner un ejemplo concreto, explicó Hogan Lovells, las empresas de servicios financieros que dependen de acuerdos de pasaporte de la UE tendrán que tomar medidas para adaptar su negocio que podría implicar decisiones importantes, como solicitar una licencia bancaria en otra parte de la UE y sobre el impacto de los requisitos de costo/capital asociados.

Otras organizaciones podrían verse obligadas a considerar la apertura de una base en el extranjero dentro de la UE en paralelo a Londres, para mantener un equilibrio en el mercado único. Todos estos factores y mucho más, además tendría que ser abordado como parte del proceso de redefinición de las estrategias de gestión de riesgos.

El fantasma de la escisión se cierne sobre los bancos británicos en forma de mayores costos de financiamiento, cambios estructurales en los bancos de inversión y un deterioro de la calidad de los activos por la caída del PIB, lo que mermaría sus beneficios. Esto último también supone una amenaza para las entidades europeas con negocio en la isla.