Mercados

El yuan y su efecto global

La actual política cambiaria de China mantendrá en el corto plazo a los mercados financieros internacionales atrapados en la volatilidad, a los Bancos Centrales estancados en la expectación y a las principales compañías del mundo, en la incertidumbre.
Efraín Hilario
Efraín H. Mariano
14 agosto 2015 14:25
Yuan

El yuan y su impacto global.

La incapacidad de China para reanimar su economía mediante alivios monetarios ha desatado la especulación de que la desaceleración de la locomotora asiática podría ser más aguda de las autoridades de Beijing han dado a conocer.

China, que registró una expansión de 7 por ciento en el segundo trimestre, se enfila a experimentar su menor crecimiento desde 1990.
En un intento por estimular su economía, Beijing ha recortado en cuatro veces las tasas de interés en los últimos 12 meses, ha aumentado la cantidad de dinero que los bancos pueden prestar y ha inyectado fondos al mercado bursátil.

Sin embargo esas medias han sido insuficientes y ahora ha tenido que decretar la devaluación de su moneda, lo que ha aumentado las especulaciones de una desaceleración más pronunciada de la segunda mayor economía del mundo y despertado las preocupaciones de un impacto global.

Expertos esperan que el yuan, que se devaluó 4.7 por ciento en tres sesiones, a un precio de 6.401 unidades por dólar --su menor cotización en cuatro años--, podría agudizar su caída hasta un 10 por ciento en el corto o mediano plazo, generando, como resultado, una guerra de divisas en la región.

Los analistas también han puesto en duda las expectativas de los principales organismos internacionales, como el FMI y la OCDE, que apuntan a una expansión de la economía china de 6.8 por ciento para este año, que representaría la más baja desde 1990, cuando sólo se aceleró 3.8 puntos porcentuales.

Anticipan que la desaceleración podría se incluso igual o menor a la de hace 25 años.

La comunidad internacional también ha reaccionado con escepticismo a la política cambiaria de China. Si bien es cierto que la devaluación del yuan representa un espaldarazo a las exportaciones chinas, también podría ser el inicio de una guerra de divisas global y un nuevo periodo de inestabilidad para las economías emergentes.

La decisión de China, adicionalmente, podría frenar los ritmos de expansión de las economías de Estados Unidos y Europa, así como aplazar los planes de la Fed para comenzar a subir las tasas de interés.

Desde el punto de vista que sea, la actual política cambiaria de China mantendrá en el corto plazo a los mercados financieros internacionales atrapados en la volatilidad, a los Bancos Centrales en la expectación y a las principales compañías del mundo, en la incertidumbre.