Mercados

‘Efecto Draghi’ impulsa a mercados accionarios

La expectativa de más dinero a bajo costo y la búsqueda de mejores rendimientos impulsaron a las bolsas accionarias en Europa y América.
Abraham González
Índice Shanghai Composite

Índice Shanghai Composite. (Bloomberg)

El efecto Draghi, traducido como la posibilidad de mayores estímulos monetarios en el viejo continente, en combinación con el debilitamiento del euro, impulsó ayer a los mercados accionarios de Europa y América, ante la expectativa de dinero a bajo costo por más tiempo y la búsqueda de mejores rendimientos.

En Europa, el apetito por activos de mayor riesgo se reflejó en una ganancia de 2.47 por ciento en el índice EuroStoxx 50, que agrupa a las principales emisoras de la región, con lo que se ubicó en su máximo nivel de los últimos dos meses.

En Wall Street, el Dow Jones ganó 1.87 por ciento, el S&P 500 1.66 por ciento y el Nasdaq 1.65 por ciento.

En México, el IPC ganó 0.45 por ciento, mientras que el Ibovespa brasileño y el Merval argentino subieron 1.59 y 2.84 por ciento, respectivamente.

En el mercado de divisas, el euro cayó poco más de 2 por ciento inmediatamente después de las declaraciones de Draghi a un nivel mínimo desde mediados de agosto, con una cotización de 1.1109 dólares por euro, mientras que el dólar se fortaleció 1.4 por ciento frente a una canasta de divisas, entre las que se encuentra el euro, el yen y la libra.

“El programa de compra de activos provee suficiente flexibilidad en sus términos de composición y duración”, declaró Mario Draghi, tras la reunión de la Junta de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE), realizada en Malta.

“Continuaremos implementando completamente la compra mensual de activos por 60 mil millones de euros y ésta se mantendrán hasta finales de septiembre de 2016 o más allá, si fuera necesario”.

Una deflación de 0.10 por ciento, el descenso de 0.5 por ciento en la producción industrial y el crecimiento cero en el mercado interno durante agosto son algunas de las señales que refuerzan, según analistas, refuerzan la necesidad de mayores estímulos.

En la última estimación que hizo el Fondo Monetario Internacional, el crecimiento de la zona del euro para 2015 sería de 1.5 por ciento y de 1.6 por ciento para 2016.

“Draghi confirma que están preocupados por la incidencia que pueda tener una mayor desaceleración económica en los países emergentes”, explicó Delia Paredes, directora ejecutiva de análisis y estrategia de Banorte-Ixe.

“Si bien el BCE fue uno de los últimos bancos centrales en implementar un programa de QE, tiene pocos instrumentos de política monetaria en caso de ser necesario”.