Mercados

Desencanto económico impacta en bolsas
de valores

Fuertes ajustes en Nueva York: el Dow Jones bajó 1.60%, Nasdaq 1.56% y S&P500 1.51%; la BMV también resultó afectada, no es ajena al entorno.
Álvaro Montero
Felipe Sánchez
08 octubre 2014 5:0
Acciones de Facebook en pizarra

Acciones de Facebook en pizarra. (Reuters/Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO.- Los mercados accionarios del mundo sufrieron el martes fuertes caídas en sus principales promedios de precios.

Las bajas más amplias ocurrieron en Europa, después en Nueva York, y más reducidas en México.

La caída fue global, por lo que la plaza nacional no fue ajena al pesimismo generalizado, el cual se debió cuando menos a un par de factores.

El elemento de ajuste más importante fue que Alemania, y con ella toda la eurozona, dio señales de volver a caer en recesión económica, además del riesgo persistente de deflación.

El motivo fue una caída de 4.0 por ciento en la producción industrial de agosto, dato que se agrega a la cifra publicada el lunes, también en Alemania, referente a un desplome de 5.7 por ciento en los pedidos a fábricas.

Sabido es que Alemania es el motor de la economía europea, por lo que la señal fue preocupante, en especial porque el Banco Central Europeo, a pesar de sus medidas de estímulo recientes, en realidad se ha visto lento en implementar otras como la compra de bonos gubernamentales.

La noticia impacta no sólo en Europa, sino que afecta potencialmente al resto del mundo, ya que el comercio y los negocios son ahora globales.
Las preocupaciones por el viejo continente se agregan a las provenientes de China y Japón, junto con algunos mercados de los países emergentes.

El otro elemento que perjudicó fue la cereza del pastel: el FMI dio a conocer sus pronósticos de crecimiento económico para 2014 y 2015, destacando recortes a sus proyecciones del PIB para la eurozona y para la economía mundial en este año y el próximo.

A pesar de las inevitables disminuciones, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) pudo esquivar en buena medida el descalabro internacional.
Al término de las operaciones, el principal promedio de precios de la BMV reportó una contracción de 0.63 por ciento, con lo que se colocó en 44 mil 536.62 unidades.

El movimiento se produjo con un volumen de 270.3 millones de acciones y 152 mil 761 operaciones.

Asimismo, el balance de emisoras negociadas fue negativo: de 109 acciones que entraron a remate, sólo 32 subieron, por 70 que retrocedieron, las restantes 7 no modificaron sus precios.

Entre las emisoras que afectaron al índice estuvieron Walmex, AMX, Cemex y GfNorte, con caídas respectivas de 1.35, 0.36, 0.94 y 1.24 por ciento, por mencionar algunas.

En Nueva York, los mercados locales reportaron contracciones más fuertes: el promedio Dow Jones retrocedió 1.60 por ciento, a 16 mil 719.39 puntos, mientras que de acuerdo con el índice S&P 500 la reducción fue de 1.51 por ciento, a mil 935.10 enteros.

En la bolsa Nasdaq la pérdida fue de 1.56 por ciento, este indicador cerró en 4 mil 385.20 unidades.

A tono con las caídas de las bolsas, otros activos reaccionaron en sintonía.

Por ejemplo, la nota del Tesoro a plazo de 10 años se redujo en 7.5 puntos base, al ubicarse la tasa en 2.35 por ciento.
Apenas el 18 de septiembre pasado este bono se cotizaba en 2.629 por ciento.

Acorde con los débiles números de la actividad económica, los precios del petróleo se fueron de nuevo a la baja: el crudo WTI retrocedió 1.65 por ciento, a 88.85 dólares por barril. Los efectos en la mezcla mexicana se reflejaron de inmediato.

Tipos de cambio volátiles
Como desde hace varias semanas, los mercados de divisas se mueven en un contexto de delevada volatilidad.

El peso mexicano está inmerso en la misma dinámica, ayer perdió un poco más de 2 centavos. La expectativa de un dólar fuerte se mantiene; de hecho, las estimaciones hablan de una tendencia que apenas inicia y se prolongará por más tiempo.

En México la expectativa apunta a que el tipo de cambio se ubique ligeramente arriba de 13.5 pesos; la moneda nacional reflejará mayores presiones conforme se acerque el fin de mes, y al mismo tiempo la finalización de la era de los estímulos monetarios por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.