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Banco portugués
desata turbulencia bursátil global

Banco portugués desata turbulencia bursátil globalEfecto dominó en Europa por la debacle de Banco Espirito Santo; los problemas incluyen a otras instituciones del viejo continente
Guadalupe Hernández
G. Hernández-E.Mariano-A. Montero
11 julio 2014 5:0
 [Reuters] La cautela ante la reunión del G20 afectó negativamente a la bolsa de Tokio.

[Reuters] La cautela ante la reunión del G20 afectó negativamente a la bolsa de Tokio.

CIUDAD DE MÉXICO.- El sistema bancario europeo intensificó sus riesgos, lo que provocó fuertes ajustes a la baja en las bolsas de la región e impactó en otras partes del mundo.

El desplome de las acciones del Banco Espirito Santo (BES), el principal banco de Portugal, envuelto en problemas de insolvencia, encendió las alertas del sistema financiero internacional y destapó una aversión generalizada por los activos de riesgo en los mercados accionarios.

En la bolsa de Lisboa, cuyo principal indicador accionario concluyó con un descenso de 4.18 por ciento, los títulos de BES fueron suspendidos cuando se derrumbaban 17.24 por ciento; la firma ha perdido más de la mitad de su valor de capitalización en apenas un mes.

El 10 de junio sus títulos cotizaban en 1.11 euros, este jueves lo hicieron en 0.51 centavos.

Como espejo, la cotización de Espirito Santo Financial Group (ESFG), matriz de Espirito Santo, también fue suspendida en el mercado luso cuando cedía 8 por ciento.

Bajo esta turbulencia, los mercados accionarios de Europa sufrieron un efecto dominó y las pizarras negativas predominaron en la mayoría de las bolsas.

En Madrid, el índice IBEX 35 descendió 1.98 por ciento, a 10 mil 533.60 unidades, con los bancos figurando entre las empresas más bajistas: Sabadell bajó 4 por ciento, el Banco Popular cayó 3.1 por ciento, Caixabank retrocedió 3 por ciento, Bankinder 2.1 , Santander 2 por ciento, mientras que las acciones de los bancos BBVA y Bankia retrocedieron un punto porcentual.

Detrás de esta turbulencia financiera se encuentran las noticias sobre Espirito Santo International (ESI).

La holding del banco se encuentra radicada en Luxemburgo y ha retrasado los pagos a sus clientes después de que una auditoría encargada por el Banco de Portugal encontrara irregularidades y avisara que se encontraba en una “situación financiera grave”.

Más allá de las consecuencias, entre las que se especula una extensión de los vencimientos o incluso una permuta de deuda por capital, los especialistas del sector se preguntan si el gobierno portugués tendrá que intervenir para evitar repercusiones colaterales, y cuánto dinero le costará.

Todo esto ocurre después de que el mercado de renta variable portugués impuso una prohibición temporal para realizar ventas en corto a fin de evitar la salida por pánico, de acciones tanto de ESFG como de BES.

Las ventas en corto son una práctica que consiste en vender acciones que aún no se poseen, para luego recomprarlas.

Por lo pronto, Moody’s Investors Service puso en revisión, con vistas a una posible rebaja, las calificaciones crediticias de BES y de Espirito Santo Financial, por las deficiencias de gobierno corporativo en el banco y el riesgo de potenciales deudas sin conocerse.

Otras instituciones emproblemadas
Los problemas financieros de la banca no terminan en Portugal.
En Francia, BNP Paribas se acaba de declarar culpable en un tribunal federal de un delito por sus operaciones con países sancionados por Estados Unidos, con lo que aceptó pagar ocho mil 970 millones de dólares a las autoridades regulatorias estadounidenses.

El impacto en el balance del banco se reflejará en los resultados del próximo semestre.

Por su parte, los bancos alemanes Commerzbank y Deutsche Bank se encuentran en negociaciones con autoridades federales y estatales de Washington para lograr un acuerdo por sus negocios con países incluidos en una lista negra de Estados Unidos.

Las autoridades consideran que Commerzbank permitió transferencias a través de sus filiales en Estados Unidos para compañías de Irán y Sudán.