Mercados

Mercados a medio gas, tendencia histórica
en mundiales

Está por iniciar un periodo de mercados a medio gas; no se trata de las vacaciones de verano, tampoco de un contexto de estabilidad o cautela financiera.
Antonio Sandoval
Antonio Sandoval
11 junio 2014 5:0
Miles de aficionados se dieron cita en el partido de despedida entre la Selección Mexicana de futbol y su similar de Israel.

Miles de aficionados se dieron cita en el partido de despedida entre la Selección Mexicana de futbol y su similar de Israel. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO.- Como cada cuatro años, las actividades financieras suelen bajar notablemente debido al desarrollo del Mundial de Futbol.

Varios factores inciden: el hecho de que la mayoría de las principales plazas financieras del mundo tengan representantes en la justa mundialista; también los horarios de los partidos, que llegan a coincidir con las horas de operación; junto con un descenso tradicional en la operatividad en los meses de junio y junio.

Para muestra varios botones
Durante el Mundial de 1994 la actividad operativa bursátil se desplomó 76 por ciento en México; se trata del ajuste más importante en la historia.

El promedio operado en el IPC los 30 días previos al Mundial fue de 116.7 millones de acciones; durante el mes de duración del evento el intercambio accionario diario cayó a 27.8 millones, finalmente en el mes inmediato al término del torneo la operación apenas se recuperó a 53.7 millones de acciones negociadas diariamente.

En ese Mundial el promedio operado en Nueva York también fue negativo con un retroceso de 9 por ciento; en Sudamérica los mercados brasileño y argentino bajaron su operación un promedio de 22.5 por ciento, mientras que en Europa la actividad operativa cayó 15 por ciento en los 30 días que duró el evento respecto al mes previo.

En el Mundial más reciente, el de Sudáfrica 2010, el mercado mexicano bajó su operación 19 por ciento; pasó de 185.9 millones de acciones negociadas diariamente a 151.5 y posteriormente a 157.8 millones.

El ajuste operativo a la baja en la Bolsa de Nueva York fue menos importante con 3 por ciento; la bolsa de Brasil tuvo un retroceso de 7 por ciento y la de Argentina de 23 por ciento; la actividad operativa en Londres bajó 15 por ciento, en Alemania 18 por ciento, en Japón 21 por ciento y en Corea 12 por ciento.

En una muestra de 9 plazas financieras, siete registran retrocesos operativos en los cinco mundiales más recientes, 20 años, mientras que solamente Nueva York registró un avance moderado de 4 por ciento en el promedio y Madrid subió 7 por ciento.

El continente asiático tiene diferencias importantes por los husos horarios que son radicalmente diferentes.

En el Mundial de 1994 el índice Nikkei reflejó un retroceso de 12.9 por ciento, pero el Kospi subió 21 por ciento.

Sin embargo, precisamente el Mundial Corea-Japón 2002 marca un antes y un después en la forma como se comportan los volúmenes operados de la región.

Desde entonces la actividad operativa cayó en promedio 30 por ciento en el continente durante los mundiales posteriores.

Los índices inician minirachas

Jamás han coincidido un Mundial de futbol y una crisis financiera o económica que ponga en riesgo su desarrollo o que pudiera cuestionar la presencia de alguna de las selecciones.

Lo más cercano fue el Mundial Francia 1998 cuando la crisis de las divisas asiáticas se desató después de la competencia, junto a la debacle posterior de Brasil y Argentina (el fin del sueño brasileño y el corralito argentino).

Lo anterior es relevante sobre todo en la historia financiera moderna, caracterizada por constantes periodos de crisis financieras y económicas.

Otro punto destacado es el hecho de que después de los mundiales los índices bursátiles inician minirachas positivas, cuando menos en el mes siguiente al final del evento, aunque los volúmenes se recuperan poco.