Mercados

Acciones de Vodafone
caen 3.8%, AT&T descarta oferta de compra

AT&T generó especulaciones de que podría estar interesado en un acuerdo de 70 mil millones de libras esterlinas.
27 enero 2014 12:50 Última actualización 27 enero 2014 13:18

CIUDAD DE MEXICO.- Las acciones de Vodafone cayeron hasta un 3.8 por ciento después que el operador estadounidense de telefonía móvil AT&T descartara, por ahora, realizar una oferta de compra por la firma británica.

En tanto que fuentes bancarias citaron que un escándalo de espionaje en Estados Unidos y el alza de acciones en el sector de telecomunicaciones en Europa habrían frenado un acuerdo que según muchos aún podría ocurrir.

AT&T generó especulaciones de que podría estar interesado en un acuerdo de 70 mil millones de libras esterlinas -- 115 mil millones de dólares -- por Vodafone luego de que su presidente ejecutivo, Randall Stephenson, dijera en octubre que existía una "enorme oportunidad" de inversión en la banda ancha móvil en Europa.


No obstante, luego de reportes el fin de semana de que se había reunido con reguladores europeos para conocer su opinión sobre un acuerdo, AT&T debió dejar en claro su posición por petición del panel de adquisiciones británico y dijo en un breve comunicado el lunes que no pretendía realizar una oferta por Vodafone.

El comunicado quiere decir que AT&T no puede realizar una oferta por al menos seis meses, a menos que Vodafone invite a la compañía a hacerlo o una tercera parte entre en escena. Las acciones de Vodafone llegaron a caer hasta un 7 por ciento.

Analistas dijeron que la aclaración podría enfrentar a la realidad al sector de telecomunicaciones europeo, que ha sumado casi un 24 por ciento en valor en el último año respecto a un alza de un 11 por ciento en el índice de principales acciones europeas ante varios acuerdos de adquisición, pese a las pocas señales de mejora en el negocio subyacente.

AT&T simplemente no estaba listo para hacer una oferta, dijo el banquero, al agregar que los problemas se complicaron aún más por el hallazgo de un masivo programa de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos (NSA, por su sigla en inglés), que generó indignación en Europa.