Mercados

2018 será un año ‘peligroso’ para el yen: analistas

Analistas de Evercore ISI prevén que el Banco japonés podría desatar un movimiento enorme en el yen si decide elevar su tasa de interés el próximo año, calificando dicha medida como una jugada peligrosa, comparable a la disparada del euro tras el discurso de Mario Draghi.
Bloomberg
04 diciembre 2017 12:46 Última actualización 04 diciembre 2017 13:1
[Bloomberg] El cambio de ánimo se produce ante la debilidad del yen y mayores precios de las acciones. 

[Bloomberg] El cambio de ánimo se produce ante la debilidad del yen y mayores precios de las acciones.

El segundo trimestre de 2018 se perfila como un momento posiblemente delicado para el yen, en el que los nuevos —o reconfirmados— líderes del Banco de Japón (BOJ, por sus siglas en inglés) podrían optar por telegrafiar un ajuste de la política monetaria, según analistas de Evercore ISI.

El énfasis en un posible aumento de la meta de curva de rendimientos del BOJ —pese a que Japón está muy por debajo de su objetivo de inflación, de 2 por ciento— viene creciendo desde que su presidente, Haruhiko Kuroda, mencionó la teoría de que las tasas demasiado bajas socavan el estímulo monetario.

Aunque Kuroda enfatizó que hoy los bancos de Japón están lidiando bien con los rendimientos muy bajos, los comentarios, repetidos por el vicepresidente Hiroshi Nakaso la semana pasada, llevaron a algunos a pensar que forman una base para ajustar las políticas en el futuro.

“Estamos en alerta ámbar mientras analizamos el segundo trimestre del año que viene, cuando las divulgaciones financieras de fin de año de los bancos y un nuevo mandato para Kuroda o su sucesor en la presidencia del BOJ presenten un momento natural para reevaluar” la política actual, escribieron el domingo en una nota Krishna Guha y Ernie Tedeschi, dos analistas de Evercore ISI.

Su proyección de base sigue sosteniendo que la configuración actual de la política se mantenga sin cambios en 2018.


Disparada

Incluso una mera señal de que cambiarán las políticas podría generar un movimiento cambiario importante, como le pasó a Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, en junio, cuando se disparó el euro después que los operadores interpretaron un discurso de intención equilibrada como un pase a la dureza.

“Un aumento antes de tiempo sería una jugada peligrosa para el BOJ porque podría desatar un movimiento enorme en el yen, comparable a la disparada del euro tras el discurso de Draghi en Sintra”, dijeron los analistas de Evercore ISI. “Cualquier empinamiento de la curva de rendimientos de Japón probablemente aumentaría un poco la presión para que se empinen las curvas de rendimientos en el mundo, inclusive en Estados Unidos”, dijeron.

El año pasado, en un momento memorable, Kuroda y Nakaso también identificaron el riesgo de rendimientos excesivamente bajos. Ambos observaron el potencial daño a la confianza en el sector financiero, días antes de un cambio de política que mantiene los rendimientos de los títulos con vencimiento en 10 años alrededor de cero por ciento después que cayeron a -0,3 por ciento a mediados de 2016.

Esta vez, la señal del presidente “podría juntar apoyo del sector financiero para que reconfirmen a Kuroda” en abril, escribieron Guha y Tedeschi. “También puede ser que Kuroda solo quiera flexibilidad para reestimar la curva de rendimientos óptima si lo vuelven a nombrar para un segundo mandato”.

Sign up for free