Enfoques

Van por La Tuta 300 gendarmes

Confirma el comisionado Enrique Galindo Ceballos que peinarán la Sierra de Arteaga, en Michoacán. Organiza el Inacipe la mesa redonda ¿Qué es la Gendarmería Nacional?
Fernando Ramírez de Aguilar L.
08 septiembre 2014 21:35 Última actualización 09 septiembre 2014 5:0
Se desplegarán a la sierra con el objetivo de buscar y detener al líder de Los Caballeros Templarios. (Cuartoscuro)

Se desplegarán a la sierra con el objetivo de buscar y detener al líder de Los Caballeros Templarios. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Alrededor de 300 elementos de la Gendarmería Nacional fueron enviados a La Ruana, Michoacán, para buscar y detener al líder de Los Caballeros Templarios, Servando Gómez Martínez, alias "La Tuta".

Así lo informó el comisionado general de la Policía Federal, Enrique Galindo Ceballos, al participar en la mesa redonda “¿Qué es la Gendarmería?”, que se llevó a cabo en el Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).

Dijo que la presencia de la Gendarmería en Michoacán es para reforzar el trabajo de inteligencia y cumplir con “cuatro objetivos específicos” en el estado, uno de ellos la detención de "La Tuta".

Explicó que el despliegue de la Gendarmería en el Estado de México, Baja California, Guanajuato, Chiapas y Tamaulipas, comienzan a dar resultados.

Resaltó el éxito en Chiapas donde fueron rescatados nueve personas, entre ellas un menor de edad y se detuvieron a seis presuntos secuestradores en el municipio de Metapa; así como la captura de varios “halcones”, en Valle de Bravo, Estado de México, coludidos con una banda de plagiarios.

Galindo Ceballos abundó que el crecimiento de la Gendarmería —actualmente de cinco mil agentes—dependerá de que más ciudadanos quieran pertenecer a la corporación y superen los filtros de confianza.

El comisionado aseveró que México necesitaba una Policía Federal diferente, porque el país no sólo está cambiando sino que la sociedad demanda mayor seguridad y un cuerpo de seguridad que lo escuche y lo proteja. “Eso está haciendo la Gendarmería”, aseguró.

Abundó que a unos cuantos días de haber comenzado a operar la Gendarmería tiene muy claros sus objetivos en el corto, mediano y largo plazo y uno de ellos es la protección de todos “los ciclos productivos”, los que permitirán al país mejorar sus condiciones socioeconómicas.

En el foro, participaron académicos como Miguel Moguel Valdés, investigador del Centro de análisis Fundar, y Juan Salgado Ibarra, del propio Inacipe, quienes expusieron sus dudas de que esta nueva corporación vaya a ser exitosa.

Sin embargo, Galindo Ceballos explicó que la Gendarmería va a funcionar porque es un modelo policial diferente y 70 por ciento de sus mandos operativos tienen estudios universitarios o de posgrado.

Además, están arropados por un sistema de control interno que inclusive trata sicológicamente a los agentes cuando se han visto involucrados en enfrentamientos con grupos delincuenciales.

En otra parte de su intervención, el comisionado general Galindo Ceballos dijo que si bien en toda la institución trabajan 41 mil personas, 36 mil son policías federales y están haciendo su labor de proximidad, además de que ahora se está trabajando no sólo sobre el fenómeno criminológico y el perfil delictivo, sino también en las condiciones socioeconómicas de las distintas regiones del país; analizando el grado de afectación de las economías regionales como son los casos de Michoacán y Tamaulipas.

Sobre las constantes críticas a la violación de los derechos humanos de los ciudadanos, Galindo Ceballos manifestó que la Gendarmería lleva una importante carga en el respeto de derechos y que lo que se busca es que la sociedad le tenga confianza y respeto y no miedo.

En el mismo sentido, Álvaro Vizcaíno Zamora, coordinador del Sistema de Desarrollo de la Policía Federal (Sipol), exdirector del Inacipe, puntualizó que este nuevo modelo de policía fue concebida con otra perspectiva respeto a los derechos humanos y a la forma en que pueden desarrollar sus pesquisas. “Los ciudadanos son la principal fuente de información de los policías y no los delincuentes a quienes persiguen”, concluyó.