Enfoques

Tortura, una realidad que está fuera de control

Amnistía Internacional presenta reporte que alerta sobre el clima de impunidad y tolerancia a los abusos; existe una amenaza de malos tratos hacia cualquier persona en territorio mexicano.
Fernando Ramírez de Aguilar L.
04 septiembre 2014 20:6 Última actualización 05 septiembre 2014 5:0
Amnistía Internacional ofreció una conferencia encabezada por Perseo Quiroz Rendón, representante en México. (Cuartoscuro)

Amnistía Internacional ofreció una conferencia encabezada por Perseo Quiroz Rendón, representante en México. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. El representante en México de Amnistía Internacional (AI), Perseo Quiroz Rendón, lamentó que la tortura y los malos tratos en México sigan siendo la principal fuente de investigación de los distintos cuerpos policíacos y militares y afirmó que este asunto “está fuera de control”.

Al presentar el informe Fuera de control: Tortura y otros malos tratos en México, donde se analiza “el preocupante aumento del uso de la tortura y otros malos tratos y el clima imperante de impunidad y tolerancia hacia estas prácticas”, se reveló que solamente en siete casos, los torturadores han sido declarados culpables por tribunales federales y el número de perpetradores enjuiciados en los tribunales en los estados es aún menor.

La directora de las Américas de Amnistía Internacional, Erika Guevara Rosas, dijo que “existe una amenaza real de malos tratos para cualquier persona en México. En una encuesta encargada por Amnistía Internacional, el 64 por ciento de las mexicanas y los mexicanos encuestados declararon tener miedo de sufrir algún tipo de tortura en caso de ser puestos bajo custodia.”

En el informe se indica que desde 2010 hasta finales de 2013, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) recibió más de siete mil quejas por torturas y otros malos tratos. Según informes recientes, en 2014 ha disminuido el número de quejas. Pese a ello, sigue siendo mucho más elevado que hace diez años.

Víctimas de distintas partes del país contaron a Amnistía Internacional que habían sido objeto de palizas, amenazas de muerte, violencia sexual, descargas eléctricas y semi-asfixia a manos de la policía o las fuerzas armadas, a menudo con el fin de obtener “confesiones” o para que incriminasen a otros en delitos graves.

En la presentación del informe, la hermana del hondureño Ángel Amílcar Colón Quevedo, Tania, declaró que sufrió tortura y abusos a manos de la policía y miembros de las fuerzas armadas debido a su condición de migrante y su origen racial, pues es miembro de la comunidad afro de Honduras. Fue golpeado, le provocaron asfixia con una bolsa de plástico en la cabeza, lo desnudaron y le sometieron a tratos humillantes. Amílcar, quien fue detenido en Tijuana, permanece en prisión en espera de juicio y fue acusado de narcotráfico y delincuencia organizada.

AI sostiene que de 2006 al 2013, la Procuraduría General de la República inició mil 219 investigaciones sobre denuncias de tortura y otros malos tratos y solamente presentó cargos en 12 casos. Según datos del Consejo de la Judicatura Federal, sólo ha habido siete sentencias firmes por tortura en aplicación de la legislación federal.

Según AI la CNDH no suele llevar a cabo investigaciones exhaustivas y oportunas de todas las quejas que recibe, ni defiende los derechos de las víctimas como debería.

PIDE IFAI ACLARAR CUÁNTOS SON

El pleno del Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (Ifai) ordenó a la Secretaría de Gobernación (Segob) dar a conocer la información que respalde las cifras expuestas tanto por su titular, Miguel Ángel Osorio Chong, quien señaló que se había hecho una depuración de la base de datos y que sólo existía un registro de 8 mil personas de las más de 27 mil que se encontraban entre 2006 y 2012; así como la de 22 mil 322 que la subprocuradora jurídica de Asuntos Internacionales de la PGR, Mariana Benítez Tiburcio, difundió el pasado jueves 21 de agosto.