Enfoques

Realizarán expedición por el río Usumacinta

El Equipo de Proyecto Clipperton busca rescatar el valor de ese espacio como elemento integrador de pueblos, por lo que trabajará con habitantes de 30 comunidades de la parte baja de la cuenca para difundir la idea de cómo el río los une a todos.
Rafael Montes
04 mayo 2014 20:12 Última actualización 05 mayo 2014 5:0
Usumacinta. (Cuartoscuro)

la cuenca del Usumacinta presenta un alto deterioro por la deforestación. (Cuartoscuro)

La cuenca del río Usumacinta, en el sureste mexicano, ha sido descuidada como elemento integrador de las comunidades vecinas debido a que la “modernidad” ha atraído a sus pobladores a las ciudades, lo que eleva el riesgo de las poblaciones frente a los efectos del cambio climático, afirma Jon Bonfiglio, director del Proyecto Clipperton, una ONG conformada por expedicionarios de diferentes disciplinas que recorren espacios naturales para reconstruir tejidos sociales de las poblaciones que los rodean.

A partir de mañana martes y durante todo el mes de mayo, un equipo de expertos ambientalistas recorrerá el afluente del Usumacinta, desde Palizada, Campeche, hasta su desembocadura en el Golfo de México, en las costas de Tabasco, con la intención de fortalecer las relaciones entre las comunidades y motivarlos a revalorar al río.

Muchos se han alejado de lo que es el río. Se puede decir que todos nos hemos alejado de nuestro entorno, vivimos a distancia de nuestro barrio, de nuestro parque. Eso permite que sucedan cosas que no ayudan al entorno, que no se piense a largo plazo sobre las mejores maneras de ver estas situaciones”, explica Bonfiglio en entrevista con El Financiero.

A lo largo del río, dice el explorador, hay comunidades pequeñas, pesqueras o artesanales, que tienen todas algo en común: despiden a sus jóvenes. “Es para ellos un gran peso porque se van a las ciudades, se van al sueño, a lograr esas maravillas para ellos, que son el dinero y el éxito y lo entiendo muy bien.

Muró el transporte fluvial

El tiempo grande para Palizada fue cuando el río se usaba como manera de transporte fluvial. Ahora no se usa, ha dejado de serlo por las carreteras que se construyen alrededor. Ahora el río no tiene que ver con transporte. Es para uso de agua y para agua negras y pesca”, describe el investigador.

Frente a esa realidad, el equipo del Proyecto Clipperton trabajará con habitantes de 25 o 30 comunidades de la parte baja de la cuenca del Usumacinta para difundir la idea de cómo el río los une a todos.

“Se trata de usar la noción del río para presentar y unir a comunidades y a gente de distintas disciplinas. Para decirles que todos estamos y existimos en el mismo entorno, que todo lo que uno hace afecta al otro y que no somos islas”, explica.

Como ejemplo, Bonfiglio comenta que están trabajando con un rancho de acuacultura, donde sus moradores ya tienen la visión global del cambio climático y están cambiando su sistema de trabajo de ganado a reforestación.

“Están trabajando sobre el Usumacinta para no sólo reforestarlo, sino con todos los trabajadores y la comunidad de alrededor, tratar de contextualizar el por qué el río no es sólo importante para ellos, sino para todos los demás. Eso implica todo Campeche, todo Tabasco, todas las comunidades costeras del Golfo”, dice.

Cuenca degradada

De acuerdo con una publicación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), autoría de Ignacio March y Marco Castro, la cuenca del Usumacinta presenta un alto deterioro por la deforestación y la degradación de sus ecosistemas.

“Más de un 36% de la cuenca ya ha sido transformada, afectando a más de dos millones 687 mil 361 hectáreas. En el complejo proceso de deforestación que ocurre en esta cuenca, se observa una estrecha relación entre la apertura de caminos, la colonización y el avance de los desmontes”, detalla la investigación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático.

Con base en los estudios realizados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el cual realizó un diagnóstico sobre la vulnerabilidad de la cuenca del Grijalva-Usumacinta frente a los efectos del cambio climático, es que el equipo Clipperton busca incentivar y empoderar a las comunidades para proteger al río y reducir esas consecuencias.

Según el estudio, el calentamiento global generará en la región la disminución de precipitaciones y aumento de la temperatura, pero al mismo tiempo un incremento en el nivel del mar y riesgo de inundaciones.

“Tenemos ese conocimiento, pero lo tenemos como referencia. Queremos escuchar a la gente durante el transcurso del viaje y ver cómo ellos están sintiendo estas cosas, cómo ellos sienten el corazón, las palpitaciones, del río y cómo lo trabajan y cómo lo manejan”, dice el líder de la exploración.

Jon Bofiglio explica que al final de la primera fase de la exploración, en la que además se harán estudios de la calidad del agua y de la flora y la fauna de la zona, se habrá logrado reforzar la relación de los pobladores para trabajar a favor del río.

“Después de mayo, lo que se habrá logrado es dejar unas relaciones fuertes, con las que ya podemos empezar a retomar el tema con esas comunidades y con estos pueblos y seguir adelante. Vamos a estar interactuando con estas personas para seguir mostrando la increíble posibilidad de lo que se puede conseguir”, afirma.