Enfoques

"Ni nos multan, ni nos alcanzan"

Para muchos conductores de motocicletas, una de las grandes ventajas de manejar este vehículo es que fácilmente pueden escapar de los oficiales de Tránsito.
Rafael Montes
03 agosto 2014 22:4 Última actualización 04 agosto 2014 5:0
Motos DF (Édgar López)

La prioridad del agente de tránsito en el DF es agilizar la vialidad, no sancionar los abusos. (Édgar López)

CIUDAD DE MÉXICO. Frente a esos tres policías que el miércoles pasado agilizaban el tránsito en el crucero de Insurgentes y Reforma transitaron, entre 3:30 y 4:30 de la tarde, 26 motociclistas sin casco, dos se metieron al carril del Metrobús, uno se pasó el alto y dos más viajaban con dos pasajeros a bordo, no hubo una sola infracción. Todas esas acciones están prohibidas en el Reglamento de Tránsito Metropolitano.

Esos oficiales de la Secretaría de Seguridad Pública del DF, encargados del tránsito, no vigilaban que el reglamento se cumpliera, sino que tenían la encomienda de que la circulación de automóviles fuera ágil, en esa hora pico. Por eso ningún motociclista fue sancionado.

El Financiero observó durante una hora el comportamiento de los motociclistas en esa intersección. Contabilizó 170 usuarios de moto que atravesaron ese punto, de los cuales, 144 sí cumplían la obligación de usar casco, el resto no; al menos siete circulaban sin placa y uno pasó a exceso de velocidad.

“Realmente no te infraccionan. Yo uso casco no para que no me infraccionen, sino por mi seguridad, pero nunca te paran. Es muy difícil; no nos alcanzan”, dice Juan Carlos Marmolejo.

El motociclista de 24 años que explica que violar el reglamento de tránsito es muy fácil, pues además de que no hay un respeto inculcado entre usuarios de la vía pública, pocas veces una moto es detenida por un policía para castigar que se pase un alto o no use casco.

Además, confiesa que no conoce el Reglamento de Tránsito. “Yo, realmente, no lo conozco, no sé cuál sea el reglamento para motociclistas. Lo que sé es que no existe el respeto de los coches con los motociclistas ni de los motociclistas hacia los carros, nos pasamos los semáforos, nos estacionamos en donde no se debe”, admite.

Un oficial entrevistado, pero que pidió el anonimato, dice que un policía parado en un crucero vial tiene muy pocas posibilidades de detener a un motociclista que se pase un alto o no use casco, pues no hay manera de alcanzarlo.

“Además, no todos podemos levantar multas”, lamenta.

Las multas vienen cuando los policías trasladan al corralón a las motos por estacionarse en lugares indebidos, pero no hay, oficialmente, un espacio para aparcarlas.

“El gobierno vio que se tarda menos en llevarse cuatro motos que una camioneta, que llevarse de coche en coche; entonces si vas a un corralón, te das cuenta que hay 200 motos y cinco o seis coches porque les convienen ya más las motos, pagas lo mismo que los coches y se llevan de a cuatro. Vieron el negocio”, comenta Jonathan Dromundo.

Para integrantes de la comunidad motociclista, cumplir el reglamento no es caro, pues comprenden que el casco es algo fundamental para la seguridad; sin embargo, consideran que hay lagunas en las normas, al considerar a la moto igual que a un auto, pero los detalles no los hacen iguales.

“Yo tengo estacionada mi moto aquí, pero puede llegar el de tránsito y me puede decir que quite mi moto porque es para vehículos motorizados, pero mi moto es un vehículo motorizado”, dice Israel Sosa.