Enfoques

México es habitado por
118.4 millones de personas

Somos el onceavo país más poblado del mundo, informa el INEGI, con base en proyecciones del Consejo Nacional de Población al cierre de 2013; la esperanza de vida oscila en los 71 años.
Itzel Vázquez
08 julio 2014 21:25 Última actualización 09 julio 2014 5:0
Población (Cuartoscuro)

Los mexicanos están en una transición demográfica, al igual que otras sociedades de América Latina. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Según la estimación más reciente del Consejo Nacional de Población (Conapo) en México residimos 118.4 millones de personas y somos el onceavo país más poblado del mundo.

Así lo informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) a propósito del Día Mundial de la Población, que se conmemora pasado mañana 11 de julio, y detalló que los países más poblados del mundo son China, India, Estados Unidos, Indonesia, Brasil y Pakistán que, juntos, concentran la mitad de la población mundial.

El Instituto destacó que en el país durante las últimas décadas el nivel de sobrevivencia ha aumentado, mientras que el de fecundidad lleva una tendencia a la baja.

EN PLENA TRANSICIÓN DEMOGRÁFICA

Según el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), México junto con Argentina, Uruguay, Chile, Costa Rica, Colombia y Brasil, se encuentran en una transición demográfica avanzada; es decir, existen bajas tasas de fecundidad – menores de 2.5 y mayores de 1.5 hijos por mujer-, así como niveles de mortalidad considerados como “bajos” e “intermedios”, que permiten colocar la esperanza de vida en una media igual o mayor a los 71 años.

La proyección de Conapo reafirma esa situación, pues señala que durante 2013, la tasa global de fecundidad es de 2.2 hijos por mujer y la esperanza de vida aumentó a 74.5 años.

Lo anterior, gracias a que la reducción de la fecundidad camina junto al aumento de la escolaridad media, además de que las mujeres participan activamente en la vida económica, social y política del país, y los programas de planificación familiar permiten que la población pueda planear su vida sexual y reproductiva.

Por ello, es que uno de los desafíos mundiales es aumentar la cobertura de los servicios de salud reproductiva para que las mujeres, sobre todo las adolescentes, planifiquen de la mejor manera posible sus pautas reproductivas.

La Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) señala que el 54.9 por ciento de las adolescentes sexualmente activas, usaron algún método de control natal, aunque la demanda insatisfecha, conformada por aquellas mujeres expuestas a un embarazo y que no usan ningún anticonceptivo a pesar de querer limitar su descendencia o espaciarla, es del 9.8 por ciento, a nivel nacional.

En adolescentes la cifra aumenta al 24.6 por ciento y la misma encuesta señala que el 27.8 por ciento de las jóvenes embarazadas encuestadas, dijeron no haber planeado su embarazo e incluso el 12.8 por ciento dijo no desearlo.

El INEGI se pronuncia por proteger los derechos reproductivos de las jóvenes, según el argumento de la ONU: “si dedicamos atención y recursos a la educación, salud y el bienestar de las adolescentes, éstas se transformarán en una fuerza aún más poderosa para el cambio positivo de la sociedad, que tendrá efectos en generaciones venideras”.

MAYOR SOBREVIVENCIA DE LA POBLACIÓN

Otro de los puntos que destacó el organismo, es la sobrevivencia de la población gracias a las campañas sanitarias que permitieron la disminución paulatina de las enfermedades infecciosas y parasitarias, aunque aumentaron las muertes asociadas a las enfermedades crónico-degenerativas.

Ante este panorama, destacó el INEGI, el desafío de las autoridades sanitarias es promover la prevención y el cuidado de la salud personal, pues las enfermedades crónico – degenerativas se agudizan en la etapa adulta.

Durante el 2012, las cuatro principales causas de muerte en nuestro país fueron la diabetes mellitus, con 14.1 por ciento; las enfermedades isquémicas del corazón, 12.3 por ciento; las enfermedades hepáticas con 5.5 por ciento y las enfermedades cerebrovasculares 5.3 por ciento, que en conjunto concentraron el 37.2 por ciento del total de muertes.

REDUCIR MUERTES MATERNAS, EL RETO

Otro de los desafíos en materia de salud, consideró el organismo, es reducir la mortalidad materna e infantil.

En México, según los avances de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, entre 1990 y 2011 “la razón de mortalidad materna se redujo en 51.5 por ciento, al pasar de 88.7 a 43 muertes por cada 100 mil nacidos vivos. Esto representa un avance de 68.7 por ciento con respecto a la meta comprometida al 2015”.
 
Sobre la mortalidad infantil, el mismo reporte señala que hay una reducción significativa entre 1990 y 2011, al pasar de una tasa de 32.5 a 13.7 defunciones de niños menores de 1 año por cada mil nacidos vivos; la meta para 2015 es llegar a una tasa de 10.8 por cada mil.

Pero la reducción de la fecundidad y el aumento de la esperanza provocaron cambios importantes en la estructura por edad de la población, según el INEGI. En 2013, la base piramidal es más angosta lo que se manifiesta en una proporción de niños y jóvenes menor a la de 1990: en el primer grupo (niños menores de 15 años) la participación porcentual pasa de 38.3 a 28.4 por ciento, en tanto que la de jóvenes (15 a 29 años), disminuye de 29.4 a 26.4 por ciento.

Mientras que el porcentaje de la población de 30 a 59 años aumenta de 25.5 a 35.7 por ciento, y la de 60 y más años pasa de 6.2 a 9.5 por ciento.

Conforme a las proyecciones de población que realiza el Conapo, el incremento relativo de la población de 60 y más años, aumentará hasta representar el 14.8 por ciento de la población total en 2030 y 21.5 por ciento en 2050.

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