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Los tres niños tlaxcaltecas que conquistaron ‘Marte’

Tras seis meses de preparación, Jorge, Fátima y Yanet triunfaron en un certamen para jóvenes en la NASA; forman parte de clubes de astronomía y robótica de Tlaxcala.
Daniel Blanco
10 julio 2015 0:22 Última actualización 10 julio 2015 5:0
Alrededor de 30 jóvenes mexicanos de Tlaxcala, Monterrey y el DF participaron en el evento. (Cortesía)

Alrededor de 30 jóvenes mexicanos de Tlaxcala, Monterrey y el DF participaron en el evento. (Cortesía)

Jorge Rivera, de 15 años, construyó un robot de rescate; Fátima Vargas, de 16, ideó una dieta con las calorías necesarias para vivir en el espacio; y Yanet Guevara, también de 16, diseñó una casa para vivir en Marte.

Con estas propuestas, los tres jóvenes tlaxcaltecas se llevaron tres de las seis categorías de la primera edición de “Mars Trekker Global Teen Summit”, certamen organizado por el Centro Espacial Houston de la NASA que reunió a 120 menores, de los cuales 30 eran mexicanos.

“Desde muy pequeño siempre me ha gustado la robótica, y en primero de secundaria me invitaron a varios cursos en los que empecé a adentrarme. También entré a los clubes y he dado algunas conferencias en universidades en donde explico que la robótica es algo muy padre, que puede ser el negocio del futuro y que si te gusta tienes que impulsarlo porque las oportunidades están saliendo, México está creciendo”, dijo Javier, quién triunfó en la categoría de robótica.

Para la competencia, en la que se midieron con adolescentes de India, Inglaterra, Estados Unidos y Japón, los jóvenes entrenaron durante seis meses en sesiones maratónicas de estudio y análisis, en el marco de programas como “Jóvenes hacia el espacio”, de la Agencia Espacial Mexicana (AEM), en los que los menores se integran a clubes de astrofísica y astronomía que contemplan el estudio de materiales de organismos espaciales de Estados Unidos y Japón, entre otras.

El profesor Marcos Núñez George, especialista en cómputo industrial, redes y robótica, junto a otros cuatro profesores, iniciaron hace algunos años los clubes de astronomía y robótica en Tlaxcala con aproximadamente 15 niños; actualmente, hay más de 400 profesores y 6 mil 500 alumnos involucrados en éstos.

“Nosotros empezamos con el interés de que los niños estudien matemáticas; las matemáticas siempre serán aburridas aunque las quieras disfrazar, entonces decidimos enseñarles algo que les apasionara y que necesitara matemáticas, fue ahí donde iniciamos lo clubes de astronomía con el que armamos 34 telescopios en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla en el programa ‘del aula al universo’”, dijo Núñez, quien acompañó a la delegación tlaxcalteca a Houston.

“Inmediatamente después empezamos con robots arduino (una plataforma de hardware libre basada en un placa con un microcontrolador) y robots Lego; después iniciamos los clubes de ciencia y fue ahí donde detectamos la necesidad de hacernos llegar materiales más especializados y es cuando recibimos material de la Agencia Espacial de Japón, de la Agencia Espacial Mexicana y de la NASA”, detalló.

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El profesor Marcos Núñez con sus alumnos Fátima, Yanety y Jorge. (Especial)


Durante su estancia en Houston, los jóvenes pasaron por cinco días de entrenamiento en las categorías de diseño espacial, capacitación astronauta, habilidades mentales, nutrición, robótica e impresión 3D, para después, durante dos días, competir en cada una de éstas.

“Primero nos capacitaron, nos dijeron los alimentos que tiene que llevar la dieta del astronauta ya que en el espacio no hay gravedad y el cuerpo sufre muchos cambios… nos dejaron hacer varias dietas y luego diseñar una. La nuestra incluía un taco de frijoles y atún y como guarnición llevaba arándanos y almendras”, dijo Fátima, quien ganó en la categoría de nutrición.

Yanet, por otra parte, se llevó la categoría de diseño espacial con el prototipo de una casa hábitat ideal para vivir en Marte con base en las necesidades humanas y un cohete a escala que cumplió exitosamente la fase de despegue, despliegue de paracaídas y aterrizaje.

“Hicimos una casa solar forrada con aluminio para que todos los gases se juntaran”, explicó. “Nosotros necesitamos oxígeno, así que hicimos un generador de oxígeno, también hicimos generadores de agua, ya que se tiene que reciclar el sudor, la orina y todo, porque llevar un litro de agua a Marte cuesta mucho dinero; todo estaba conectado”, explicó la joven de 16 años.

La AEM, que tiene un convenio educativo con NASA, acompañó a Houston a la delegación de mexicana que contó con jóvenes de Tlaxcala, Monterrey y el Distrito Federal, quienes con sus propios recursos pagaron su asistencia al encuentro.