Enfoques

Frustración y soledad masivas, una bomba de tiempo

Alerta el titular de Auditoría Superior de la Federación que la ira acumulada por la sociedad busca hacerse escuchar; combatir la inseguridad desde la raíz es el camino, afirma.
Fernando Ramírez de Aguilar
21 mayo 2014 0:2 Última actualización 21 mayo 2014 5:0
Manifestación en el Estado de México contra la inseguridad. (Cuartoscuro)

Manifestación en el Estado de México contra la inseguridad. (Archivo/ Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Las principales conclusiones derivadas de la fiscalización de la Cuenta Pública 2012 en materia de Seguridad Pública y Procuración de Justicia –poco más de 17 mil 500 millones de pesos–, muestran que la inversión de recursos públicos entre la Federación, entidades federativas y municipios, no se tradujeron en una mejoría sustancial en ambos rubros.

“En el caso de la seguridad, si los recursos que se utilizan son para implementar medidas cosméticas que no van al fondo de los problemas, los ciudadanos seguirán sintiéndose solos”, afirmó el Auditor Superior de la Federación, Juan Manuel Portal.

Además, dijo que “la frustración social en México es una realidad incuestionable. Podríamos definirla como una sensación de fracaso del interés colectivo que, a su vez, se traduce, en la esfera de lo individual, en desamparo, debilidad e inclusive soledad frente algo indefinible, pero muy poderoso”.

Dijo que en el tema de la Seguridad Pública el trabajo de la dependencia a su cargo “se centra en la revisión del ejercicio del gasto”.

“Si establecemos la premisa de que el impacto del gasto en la mejora de la Seguridad Pública no sólo depende de su monto ni de su aplicación conforme a la norma, sino de otras muchas variables; esto quiere decir que el verdadero valor de los diagnósticos hechos a partir de la fiscalización superior consiste en aportar los elementos que, en determinado momento, permitirían una reorientación de la manera en cómo se asignan y gastan los recursos aprobados”.

Juan Manuel Portal dictó ayer la conferencia magistral “La Violencia y el Manejo de los Presupuestos de Seguridad. Una visión desde la Auditoría Superior de la Federación”, en el Colegio de México.

Ante los académicos Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo, Jaqueline Peschard Mariscal y Lourdes Morales, entre otros, el auditor dijo que el proceso de fiscalización está sujeto a plazos y tiempos que se indican en la Constitución mexicana, por lo que una vez que se revisa la cuenta pública de un año determinado, no se puede volver a revisar a pesar de que pudiera estar relacionado con otros ejercicios presupuestales, lo que limita en la práctica el trabajo de la Auditoría Superior de la Federación.

Expuso que en 2012 el presupuesto de la desaparecida Secretaría de Seguridad Pública creció 888 por ciento, en términos reales; mientras que el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados y del Distrito Federal (FASP) se redujo en 26 por ciento.

Portal explicó que la Auditoría Superior de la Federación llevó a cabo auditorías en las 32 entidades federativas del país para revisar el uso de los recursos del FASP y las principales observaciones se pueden agrupar en los siguientes tres apartados:

1. Muchos recursos públicos fueron destinados a fines distintos a los previstos o pagos por conceptos que no cumplieron con los requisitos establecidos.

2. Hubo reprogramaciones de inversiones sin disponer de la validación requerida por parte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, así como recursos no ejercidos y falta de documentación comprobatoria o justificativa del gasto.

3. Obras pagadas y no ejecutadas, anticipos no amortizados, irregularidades en los procesos de adjudicación de bienes y servicios, y en la contratación de obra pública. También se registró falta de aplicación de penas convencionales y retraso en la entrega de armamento y las municiones adquiridas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

Faltaron programas conjuntos

El Auditor Superior de la Federación abundó en la falta de coordinación entre dependencias.

“En lo que respecta a la colaboración entre las procuradurías del país, plasmadas en convenios de colaboración, la revisión de la ASF evidenció la carencia de programas conjuntos para el abatimiento del rezago en la atención de averiguaciones previas. Esto limitó evaluar en qué medida la colaboración entre las procuradurías contribuyó a la integración eficaz de la averiguación previa, al abatimiento de la impunidad y, por tanto, a la adopción de una política integral en la materia”, remarcó.

Dijo que el monto asignado en el último año de la administración anterior al Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública fue de
siete mil 373 millones de pesos. Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación “observó que el 54.6 por ciento de los recursos transferidos a este fondo no fueron ejercidos en el año fiscal correspondiente, por lo que se presentó un subejercicio de más de 4 mil millones de pesos”.

Añadió que los problemas estructurales que registra la administración pública federal así como los hechos irregulares detectados, están debidamente asentados en el Informe de Resultados de la Fiscalización de la Cuenta Pública.

En su mensaje final, Portal dijo que “el papel de la ASF es similar al de un doctor que tiene que decirle al paciente lo que necesita saber y no lo que quisiera escuchar”.