Enfoques

En México, cualquiera se convierte en motociclista

No se realiza ningún tipo de pruebas para demostrar siquiera la aptitud para conducir; únicamente un 10 por ciento de estos vehículos tienen seguro. 
Rafael Montes
04 agosto 2014 22:57 Última actualización 05 agosto 2014 5:0
Motociclistas (Eladio Ortiz)

El no utilizar el casco es la principal falta al reglamento de Tránsito que comenten los motociclistas en todo el país. (Eladio Ortiz)

CIUDAD DE MÉXICO. México es el único país, de 15 en la región de América Latina, en donde no es necesario pasar pruebas físicas, médicas, teóricas y prácticas para obtener una licencia para conducir una motocicleta y en donde sólo 10 por ciento de esos vehículos cuentan con un seguro de daños, de acuerdo con un reporte de la Fundación Mapfre del 2013 sobre la siniestralidad de motocicletas en el continente.

El Informe sobre la Seguridad de los Motociclistas en Latinoamérica advierte que conducir una motocicleta es más complejo que un vehículo de cuatro ruedas, que es más estable, pero en México los requisitos para autorizar su manejo son mínimos.

El Financiero y los medios integrados a la agencia Periódicos Asociados en Red (PAR) publicaron ayer que en el país, en 12 años se quintuplicó la cantidad de motocicletas que circulan en las principales ciudades y que eso ha ocasionado una anarquía vial, pero ese fenómeno no es exclusivo de México, sino que se generaliza en América Latina.

Por ejemplo, en Argentina, en 10 años, el parque vehicular de motocicletas se multiplicó por 22, de acuerdo la Fundación Mapfre.

Según el estudio, se estima que en la región latinoamericana existen un total de 37 millones de motocicletas, lo que representa el 20 por ciento del total de vehículos a motor en la región, que llega a los 171 millones de vehículos, aproximadamente.

El estudio refleja que la tasa media de uso del casco en los países estudiados se estima en 69 por ciento, a pesar de que las estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) arrojan que en una colisión de tránsito, el uso correcto del casco puede reducir el riesgo de morir hasta en 40 por ciento y el riesgo de sufrir una lesión severa en un 70 por ciento.

Sin embargo, el documento advierte que son demasiados los países para los que no se dispone de información estadística completa sobre siniestralidad, obligaciones de seguridad y datos sobre las sanciones que se imponen, por lo que recomienda una homologación en los criterios a nivel continental.

MÉXICO, UN CASO

Además de que México es el país que sobresale en el estudio por no requerir de exámenes para otorgar licencias o permisos de conducción de motocicletas, también destaca por la edad mínima requerida para otorgar dichos permisos.

Después de Costa Rica, en donde la edad mínima para poder conducir una motocicleta es de 13 años, México es el país latinoamericano con la mayor permisividad, pues a los 15 años se expide un permiso, igual que en España. En otros, la edad mínima es de 16 años; en Brasil, de 18 años y en Nicaragua, 21.

Para conseguir licencia o permiso, hay casos como el de Brasil, en donde después de ser considerado apto en los exámenes teórico y práctico, el conductor pasa por un periodo de “experiencia” de un año. El permiso definitivo se le concederá al conductor si al término de un año no cometió ninguna infracción grave o gravísima.

En Chile, se pide obtener un certificado de aptitud en conducción otorgado por un Centro de Enseñanza Automovilística habilitado por el Ministerio de Transporte y presentar certificado de aptitud física, mental y de coordinación motriz. Además, se debe comprobar “idoneidad moral, física y psíquica”.

En varios países, incluso, es necesario acreditar que se completaron los estudios de enseñanza básica.

El documento especifica que “como recomendación, se sugiere (a nivel latinoamericano) la armonización de edades de acceso a los permisos de conducción, de modo que se tenga en cuenta la necesidad real, la madurez de los conductores y los posibles efectos en la seguridad de este tipo de usuarios de las vías de circulación”.

Respecto de los pagos para obtener el permiso, en México es de 48 dólares estadounidenses, lo que lo ubica por debajo de la media del continente, que es de 50 dólares; sin embargo, es de los costos más altos, pues sólo lo superan El Salvador, Colombia y Chile.

El documento también señala la necesidad de comprobar el estado técnico de los vehículos para prevenir siniestros provocados por fallos mecánicos.

MOTOS CARCACHA Y SIN SEGURO

México se incluye entre los países en los que no es obligatorio demostrar el buen estado mecánico de las motocicletas para poder circular, junto con El Salvador, Guatemala, Nicaragua, República Dominicana y Uruguay.

Aquí en el DF tampoco es obligatorio que los vehículos cuenten con seguro frente a posibles daños; aunque en algunos estados sí se pide, el estudio encontró que “la ausencia de sanciones específicas y medidas de fiscalización impiden su aplicación práctica”. Los datos recabados dan cuenta de que no llega siquiera a 10 por ciento el número de motocicletas con seguro.

Por otra parte, aunque sí es una obligación que en la capital del país las motocicletas porten placas y cuenten con una tarjeta de circulación, para poder identificarlas en cualquier emergencia, la realidad es que en 2014 se han remitido 46 mil de estos vehículos al corralón por no tener matrícula, según la Secretaría de Seguridad Pública; mientras que en 2013, fueron alrededor de 80 mil por esa y otras faltas al Reglamento de Tránsito Metropolitano.