Enfoques

El Polyforum Siqueiros cumple con requisitos

El inmueble de la colonia Nápoles, abierto hace 43 años, tiene todo para ser declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Rafael Montes
15 mayo 2014 21:37 Última actualización 16 mayo 2014 5:0
Polyforum Siqueiros CUARTOSCURO

Los mexicanos deben cuidar este inmueble y evitar que sea devorado por la expansión inmobiliaria y comercial. (Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. La presidenta del Comité Nacional Mexicano del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS, por sus siglas en inglés), Olga Orive Bellinger, asegura que el Polyforum Cultural Siqueiros cumple con todas las cualidades necesarias para poder ser declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

En entrevista con El FINANCIERO, la titular de uno de los organismos no gubernamentales que participan en las deliberaciones internacionales para la clasificación de bienes y sitios como Patrimonio, afirma que la obra del muralista mexicano David Alfaro Siqueiros debe ser protegido y conservado en el lugar en el que actualmente se encuentra; pues moverlo, aunque sea unos metros, alteraría la intención original del artista y perdería el valor de autenticidad, que es uno de los requisitos para que una obra sea clasificada por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Para que un bien pueda ser declarado, explica Olga Orive, debe comprobarse que es una obra con valor universal excepcional, que es auténtica y que está íntegra.

“Teóricamente hablando un bien tan importante como es éste no debiera ni moverse, las posibilidades tecnológicas que tenemos hoy en día, nos ayudan a mover lo que sea. Sí se puede mover, pero fue hecho y pensado por parte del propio Siqueiros en el lugar donde está”, explica la experta.

Por ello, Orive sugiere organizar una colecta para reunir fondos que ayuden a mantener en buen estado el mural de 237.60 metros.

Además, hace un llamado a la comunidad artística y a las autoridades proteger dicho inmueble, inaugurado en 1971, y comenzar cuanto antes la integración del expediente que deberá ser presentado ante las autoridades mundiales para que se evalúe la posibilidad de protegerlo con el máximo nombramiento.

“Muy posiblemente podría iniciarse, y sería muy interesante, una colecta nacional para salvar al Polyforum y para convencer a los dueños de que no es un cuadro que se quita de un lado y se pone en otro lado, sino que tiene una importancia nacional”, asegura la especialista en monumentos.

Proceso durará tres años

Olga Orive explica que el proceso para lograr la inscripción en la lista de sitios considerados Patrimonio Cultural de la Humanidad puede tardar cuando menos tres años; “pero creo que sí vale la pena iniciar ese proceso”, dice.

Además, considera que tiene muchas posibilidades de lograrlo; “el único problema es su estado de conservación, pero totalmente, claro que sí, es una obra única a nivel universal, ese valor universal excepcional existe, no hay nadie que pueda decir que Siqueiros es un pintorcillo y no lo digo por ser mexicana”.

En tanto eso ocurre, afirma que debe ser protegido por el Instituto Nacional de Bellas Artes y el gobierno de la ciudad ante cualquier intento de modificarlo o construir cualquier edificio sobre o junto a él.
Inclusive dice que la protección debería incluir su entorno, necesario para poder apreciar la obra desde diferentes puntos de vista.

“Mi planteamiento sería que, paralelo al inicio del expediente para integrarlo a la lista indicativa, se debe hacer toda una propuesta al dueño para que se detenga cualquier intento de movimiento y que se busquen fondos, vía colectas o de otro tipo” para darle un buen mantenimiento, ya que “sí está en una situación de conservación muy precaria y para inscribirlo en la lista es parte de lo que se debe demostrar: que está en una situación no tan precaria”.

Concientizar sobre su importancia

Orive agrega: “mi criterio sería luchar por que se entienda la importancia que tiene, en el ámbito nacional, por lo pronto, porque lo otro se va a tardar un buen; ya está protegido como monumento artístico nacional y como tal debe tener algún espacio, porque no sólo es el edificio, es el ámbito general para verlo, para apreciarlo, entonces tendría que mantenerse eso”.

La especialista señala que además de los esfuerzos de la sociedad civil para evitar que se altere la obra, son el Instituto Nacional de Bellas Artes y el gobierno del Distrito Federal los que, en primera instancia, deben evitar que sea afectada la obra del muralista mexicano.