Enfoques

El pleito legal de Zuckerberg con su 'vecino'

El fundador de Facebook mantiene una batalla con un desarrollador inmobiliario que lo acusa de fraude e incumplimiento de contrato; por su parte, los abogados del CEO señalan un intento de extorsión contra su cliente.
Bloomberg
09 febrero 2015 22:48 Última actualización 10 febrero 2015 7:17
ME. El pleito legal de Zuckerberg con su ‘vecino’.

ME. El pleito legal de Zuckerberg con su ‘vecino’.

El e-mail era contundente: Mark Zuckerberg no tenía ningún interés en ser amable con el vecino de al lado.

“¿Cómo podemos quitárnoslo de encima? MZ jamás accederá a reunirse con él,” escribió un asesor de Zuckerberg a su agente de bienes raíces.

Ahora, este correo de 2013 y otros más están en el centro de una guerra inmobiliaria sin cuartel. En una esquina está Zuckerberg, el multimillonario fundador de Facebook. En la otra está un desarrollador inmobiliario que esperaba sacar provecho del deseo de privacidad de Zuckerberg.

Esta no es una pelea de vecinos cualquiera. La historia contada por documentos judiciales muestra cómo la élite del poder de Silicon Valley mantiene a raya a los que tratan de forzar su entrada en el club y compartir la riqueza.

En el candelero están los temas que han perseguido a Zuckerberg desde el inicio de Facebook y que fueron retratados por la película “The Social Network”: tácticas intimidantes, actitudes briosas, bocanadas de traición. Sólo que esta vez, el escándalo gira en torno a su propiedad al norte de California.

Los gemelos Winklevoss alguna vez afirmaron que Zuckerberg, su excompañero y socio de negocios, se retractó de sus promesas. Y Mircea Voskerician, la otra parte en esta querella, también dice que Zuckerberg faltó a su palabra. Los abogados de Zuckerberg afirman que eso es absurdo y que Voskerician sólo busca sacarle dinero.

Los hechos, en pocas palabras, son los siguientes:

En noviembre de 2012, Voskerician tenía un contrato para comprar la propiedad detrás de la casa de Zuckerberg en Palo Alto, California. Envió una carta al CEO de Facebook explicándole que planeaba demoler la casa y construir otra de 892 metros cuadrados. Tendría vistas a la parte posterior de la morada de Zuckerberg, una vista que incluiría el dormitorio principal.

Pero entonces Voskerician hizo una oferta inusual. Llamándose a sí mismo un "buen vecino," propuso venderle a Zuckerberg una porción de la propiedad para que éste tuviera más privacidad. En dos semanas, acordaron que Zuckerberg compraría la propiedad entera a un precio que según Voskerician llevaba un buen descuento.

¿Por qué Voskerician le reduciría el precio? Aquí es donde las dos partes no están de acuerdo. Voskerician, en documentos de la corte, dice que Zuckerberg prometió presentarle a contactos en Silicon Valley, un valioso aval para cualquier persona.

Pero no asentaron nada por escrito. Los abogados de Zuckerberg niegan esa promesa y todas las afirmaciones de Voskerician. En cualquier caso, el desarrollador demandó y a menos que las dos partes lleguen a un acuerdo el caso irá a juicio. Si Voskerician gana, podría recuperar la propiedad.

Los abogados de Zuckerberg alegan que el desarrollador empleó tácticas “extorsivas.” Citaron un e-mail del 28 de noviembre de 2012 que Voskerician envió al agente inmobiliario de Zuckerberg en el que sugería que éste tenía la oportunidad de comprar un poco de privacidad.

Si “Mark planea vivir allí a largo plazo,” escribió Voskerician, tiene "una sola oportunidad para asegurar que su privacidad esté dónde necesita estar,” y agrega que la nueva residencia sería construida "con vistas a su patio trasero/dormitorio principal.”

El abogado de Voskerician dice que su cliente no intentaba exprimir a nadie.

Pero los correos de Voskerician muestran lo mucho que quería entrar a los herméticos reinos de Mark Zuckerberg. En un correo fechado el 13 de abril de 2013 dirigido a Zuckerberg, Voskerician pide “estrecharnos la mano" por el acuerdo y comenzar las presentaciones.

“Sr. Zuckerberg, primeramente estoy contento de haber podido conservar su privacidad vendiéndole la propiedad Hamilton. En segundo lugar, quería conocerlo y estrecharle la mano por la transacción y discutir su oferta de trabajar con usted en el futuro, pues como dijo ha construido Facebook gracias a las conexiones que tiene con otros en Silicon Valley. Una de las razones por las que elegí su oferta, aparte de que con ello mantendría su privacidad, fue su ofrecimiento de ayudarme a presentar mis casas y proyectos de desarrollo entre sus empleados de Facebook y construir una relación con usted.”

Voskerician también pidió una reunión de 30 minutos con Zuckerberg para discutir un proyecto que tenía entre manos. Pero los correos sugieren que Zuckerberg no tenía ningún interés, tan así que su asesor financiero Divesh Makan le dijo al agente de bienes raíces de Zuckerberg que era improbable que el CEO accediera a reunirse con Voskerician. “Pero si eso significa que yo tengo que perder 30 minutos en nombre de MZ lo haría a regañadientes si así lo aconsejas,” escribió en un correo.

Voskerician siguió presionando, sin ningún resultado. En noviembre de 2013, los empleados de Facebook comenzaron a temer que pudiera causar problemas. La asistente de Zuckerberg, Andrea Besmehn, alertó al responsable de la protección de ejecutivos de Facebook en el caso de que el enfrentamiento “escale desde un punto de vista de la seguridad o de relaciones públicas.”

El abogado de Voskerician, David Draper, no quiso hacer comentarios sobre la demanda interpuesta por su cliente, que incluye acusaciones de fraude, incumplimiento de contrato y tergiversación. Zuckerberg negó todas las acusaciones en octubre. Su abogado, Patrick Gunn, y el abogado de Makan, Daniel Bergeson, se negaron a comentar sobre el caso.

Aunque las promesas verbales pueden ser difíciles de demostrar, la afirmación de Voskerician de que tenía un acuerdo tiene una buena posibilidad de ser usada como evidencia, comenta Miriam Cherry, profesora de Derecho de la Universidad de Saint Louis.

Existe un mail de la asistente de Zuckerberg diciendo que éste recuerda haber accedido a ayudar a Voskerician de una manera “informal,” y aunque no es un relato de primera mano “refleja cuál era su estado de ánimo,” advierte Cherry. Además, California, tiene un "estándar laxo" de permitir que esos acuerdos sean utilizados como evidencia.

Como sea que termine el caso, la privacidad de Zuckerberg ya no se verá amenazada por otros vecinos gracias a Makan. Ante las insistentes demandas de Voskerician, Makan compró otras propiedades que rodean la casa de Zuckerberg, una por 10.5 millones de dólares, otra por 14 millones de dólares y una tercera por 14.5 millones, según la oficina del asesor de impuestos del condado de Santa Clara. Estos precios distan mucho del valor catastral de las propiedades, que en 2013 sumaban en conjunto menos de 3.5 millones de dólares.