Enfoques

Decidir cuándo hay que irse de este mundo

Desde hace seis años, el Distrito Federal cuenta con una Ley de Voluntad Anticipada que permite dejar por escrito la decisión de morir sin prolongar la vida de manera artificial.
Rafael Montes
05 marzo 2014 22:50 Última actualización 06 marzo 2014 5:0
Quirofano

A la fecha, se han firmado más de dos mil 600 documentos de voluntad anticipada en la capital del país. (Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO. Prolongar la vida cuando la muerte ya es inminente puede costar cada día desde 30 mil pesos, en hospitales públicos, hasta 100 mil pesos o más, en instituciones privadas, advierte el secretario de Salud del DF, Armando Ahued, quien considera que esos gastos no sólo afectan patrimonialmente a las familias, sino que son innecesarios cuando el diagnóstico es ya irreversible.

Desde hace seis años, la capital del país cuenta con una Ley de Voluntad Anticipada que permite a los ciudadanos dejar por escrito y en total uso de sus facultades, la decisión de morir sin prolongar la vida de manera artificial, cuando se encuentren en la etapa terminal de una enfermedad letal. Es decir, que la muerte llegue sola.

“La Ley de Voluntad Anticipada frena el tema de la eutanasia, porque es una ley que permite y obliga a hidratar bien al paciente, a alimentarlo y a quitarle el dolor”, aclara el secretario quien subraya: no se induce a la muerte, pero tampoco se evita.

Al firmar el documento de voluntad anticipada, los ciudadanos expresan su decisión de morir con dignidad e inclusive también pueden manifestar su determinación de donar sus órganos.

La voluntad anticipada no es eutanasia. “No tienen absolutamente nada que ver, no estamos hablando de terminar con la vida, sino que la vida termine en su proceso natural y que voluntariamente te apegues al derecho de no ser sometido a tratamientos médicos que solamente te van a hacer sufrir o que te van a alargar una vida que de todas formas ya terminó”, explica Mónica Garza, conductora de televisión, quien ayer, en un evento público, recibió su documento de voluntad anticipada por parte del Colegio de Notarios.

Convencida del tema, asegura que “uno se va a evitar un sufrimiento emocional muy grande y un padecimiento económico que también puede ser muy grande”.

Según los médicos, cuando una persona se encuentra ya en etapa terminal, no supera los seis meses de vida.

La Ley de Voluntad Anticipada fue aprobada en marzo del 2008, por lo que en el marco de su sexto aniversario, a través de un convenio con el Colegio de Notarios, los adultos mayores que deseen suscribir su documento de Voluntad Anticipada durante este mes, podrán hacerlo a un costo mínimo de 400 pesos.

El costo regular de este documento es de mil 200 pesos, pero sólo por este mes y sólo para ese sector de la población se acordó aplicar un descuento.

A la fecha, se han firmado más de dos mil 600 documentos de voluntad anticipada en la ciudad, de los que el 90 por ciento fue ante un notario público; lo único que requirieron fue hacerlo en plenitud de sus facultades mentales. El resto, ya en la cama de un hospital. De esas dos mil 600 personas que suscribieron su manifiesto de voluntad anticipada, la mitad decidió también donar sus órganos.

COMO FIRMAR UN TESTAMENTO

El documento de Voluntad Anticipada puede firmarlo cualquier ciudadano mayor de edad y sin que necesariamente presente alguna enfermedad terminal, sólo debesolicitarlo ante un notario público. Es como firmar un testamento.

Cualquier día, cualquier persona puede sufrir un accidente y encontrarse en una condición en la que ya no pueda hablar y que su muerte sea inminente, por eso, al contar con este documento, habrá certeza de la voluntad del paciente para que no se prolongue su vida artificialmente.

Si el paciente decide firmarlo ya en el lecho de un hospital, en situación terminal, el documento ya no tiene costo. Si la persona ya no está consciente, sus familiares pueden firmarlo en su nombre.

Dejar constancia de la voluntad de morir dignamente ayuda a no sufrir y a no generar sufrimientos y gastos a los familiares cercanos, afirman las autoridades de Salud del DF y los ciudadanos que tomaron la decisión de firmarlo.

Con la ley, los médicos y enfermeras están obligados a mantener hidratado y alimentado al paciente, incluso con analgésicos y sedantes para evitar el dolor, de ser necesario.

Pero los faculta para que, de acuerdo con la voluntad expresada en el documento, no se le apliquen al paciente ni cuidados ni medicamentos adicionales para evitarle la muerte.

La Secretaría de Salud del DF inició este año un programa de cuidados paliativos a domicilio, para que quien lo desee, sea trasladado a su hogar, en donde será atendido por médicos y enfermeras, mientras su familia lo arropa en los últimos momentos de su vida.

“Quiere decir que si ya un paciente no tiene salvación y se está apagando como una velita, podamos ofrecerle llevarlo a la casa y al cobijo de toda la familia, porque en el cuarto del paciente pueden estar todos sus familiares, o pueden entrar dos y dos, mientras que en terapia intensiva, en un hospital, no pueden entrar si hay restricciones”, explica el secretario de Salud capitalino, Armando Ahued.

DECIDIRSE A HACERLO

En un acto público, con la intención de que personajes conocidos en el ámbito de los medios de comunicación ayuden a promover la firma del documento, ayer los periodistas Cristina Pacheco, Mónica Garza y Ricardo Raphael, además del actor Mauricio Herrera, recibieron sus respectivos textos avalados por notario público, en los que establecen su voluntad de que nadie prolongue su vida de manera artificial.

“Soy una persona a la que no le gusta que alguien más tome decisiones por mí. Me parece que parte del lujo de ser humano es que uno pueda tomar sus propias decisiones y no caer con irresponsabilidad sobre los seres queridos”, explicó el escritor y periodista Ricardo Raphael, quien ahora que ya firmó su documento dijo sentirse “muy en paz, es como un pendiente menos”.